Mientras autoridades defienden la intervención, ciudadanos cuestionan sus efectos.
La intervención que se adelanta en el Cerro de La Milagrosa, en el municipio de Duitama, ha generado diversas reacciones entre la comunidad y las autoridades locales, quienes recientemente se pronunciaron para aclarar el alcance de las labores que se desarrollan en este sector. El proceso, que incluye el retiro de material forestal, ha despertado inquietudes entre algunos ciudadanos frente a su impacto ambiental y la forma en que se está ejecutando.
De acuerdo con la Administración Municipal, estas acciones responden a una estrategia de gestión del riesgo orientada a prevenir posibles emergencias que podrían afectar a las viviendas y a los habitantes de los barrios cercanos. En ese sentido, se busca mitigar peligros asociados a árboles en mal estado, inclinados o con signos de deterioro, que podrían caer y generar afectaciones a la integridad de las personas o daños materiales.
Eduard Camargo, jefe de Planeación de Empoduitama S.A. E.S.P., explicó que la intervención no es improvisada, sino que obedece a solicitudes que habían sido expresadas previamente por la misma comunidad. Habitantes de sectores como Fátima y La Milagrosa señalaron que desde hace tiempo existía preocupación por el estado de algunos árboles, considerados un riesgo latente para la seguridad del entorno.
Pese a ello, el proceso ha sido objeto de seguimiento por parte de los residentes, quienes han manifestado la necesidad de garantizar que el aprovechamiento forestal se realice de manera adecuada. En particular, han insistido en la importancia de una disposición final transparente del material vegetal retirado, así como en el cumplimiento estricto de la normatividad ambiental vigente.
Las autoridades indicaron que las labores cuentan con los permisos requeridos y que fueron socializadas previamente con la comunidad, como parte de un ejercicio de participación y concertación. Asimismo, aseguraron que la intervención no se limita al retiro de árboles en riesgo, sino que contempla una fase posterior de restauración ecológica y fortalecimiento ambiental del área intervenida.
En medio del debate, varios habitantes reiteraron que la iniciativa también surge como respuesta a una solicitud colectiva, enfocada en proteger la seguridad, la convivencia y la tranquilidad de las familias que residen en la zona aledaña al cerro. De esta manera, la intervención busca equilibrar la protección del entorno natural con la necesidad de reducir riesgos para la población.




