Francia llega a Boston a defender su lugar entre los cuatro mejores del mundo con Mbappé como gran amenaza
Los Blues aterrizan en los cuartos de final como el equipo más goleador del torneo con doce tantos en cinco partidos, pero también con la advertencia de que Paraguay los frenó en seco durante más de 80 minutos antes de que Mbappé resolviera el partido de penalti en el 81. Didier Deschamps, que dirige su tercer Mundial consecutivo y ya suma diez victorias en eliminación directa como técnico de Francia, sabe que Marruecos es el rival más peligroso que han enfrentado hasta ahora y que el partido de 2022 no garantiza nada esta vez. La Roja, el Bleu buscará aprovechar la velocidad de Mbappé, el desequilibrio de Dembélé y la profundidad de Doué para romper una defensa marroquí que ha concedido muy poco en este torneo.
Lo que tiene Francia a su favor es una estadística imposible de ignorar: nunca ha empatado ante una selección africana en un Mundial, con cinco victorias en sus últimos cinco cruces ante equipos del continente. Maignan llega como uno de los porteros más sólidos del torneo con solo dos goles recibidos en cinco partidos, y la dupla Saliba-Upamecano continúa siendo una de las defensas más fiables del campeonato. Sin embargo, el antecedente de Paraguay dejó claro que Francia no es invencible y que cuando el rival cierra bien los espacios los Blues pueden sufrir. Hoy en el Gillette Stadium se juegan el pase a semifinales ante el mismo equipo que en 2022 los empujó hasta el límite antes de caer. Esta vez Marruecos promete ir mucho más lejos.



