Mbappé y Francia se despiden del Mundial sin respuestas ante una España que los superó en todo
Los Bleus llegaron a Dallas como uno de los grandes favoritos al título y se fueron sin poder marcar un solo gol en los 90 minutos más importantes de su torneo. Desde el penalti de Oyarzabal al minuto 22, Francia nunca encontró la manera de reaccionar ante una España que los anuló tácticamente de forma casi perfecta. Mbappé, que había llegado al partido como el gran peligro ofensivo de los galos con cuatro goles en el torneo, fue contenido con una disciplina defensiva impresionante y su mejor ocasión fue bloqueada milagrosamente por Cucurella en los minutos finales cuando el marcador ya era 2-0.
Lo más doloroso para Francia es que esta era su tercera semifinal mundialista consecutiva y la segunda final se les escapó de las manos de la manera más frustrante posible: sin generar casi peligro real, siendo superados física, táctica y mentalmente por un rival que llegó al partido con hambre de revancha tras perder la final de la Nations League ante ellos el año pasado. Didier Deschamps reconoció que su equipo no estuvo a la altura y que España fue mejor en todos los aspectos. Una generación brillante con Mbappé, Dembélé y compañía que cierra el Mundial 2026 con la amarga sensación de haber llegado muy lejos sin nunca haber encontrado su mejor versión en el momento más importante.




