El Tricolor no se rinde y busca el milagro en Mendoza para seguir vivo en la Libertadores
A pesar de la situación comprometida, el Fluminense llega a Mendoza con una motivación especial: el club es campeón de la Copa Libertadores 2023 y sabe mejor que nadie lo que significa competir en este torneo bajo presión extrema. Luis Zubeldía ha insistido en que el equipo tiene la calidad para dar la vuelta a la situación, y esta noche ante el Rivadavia es la última oportunidad real de mantenerse vivo en el grupo.
El Fluminense llega con una plantilla de experiencia continental incuestionable: Fábio en portería con años de Copa Libertadores en sus manos, Jefferson Savarino y Agustín Canobbio como figuras que han demostrado su nivel en noches grandes, y el colombiano Kevin Serna con destellos de calidad en momentos clave. El gran argumento del Tricolor esta noche es que en 5 de los últimos 6 partidos del Rivadavia ambos equipos han marcado, lo que indica que el equipo mendocino no es un fortín inexpugnable defensivamente. Una victoria en Mendoza no solo mantendría vivo al Fluminense sino que desataría una de las mayores sorpresas del torneo continental en 2026.




