Una flotilla internacional de aproximadamente 40 embarcaciones, conocida como Flotilla Global Sumud, zarpó desde Barcelona con destino a la Franja de Gaza, con el objetivo de intentar romper el bloqueo impuesto por Israel y entregar ayuda humanitaria a la población del enclave.
Inicialmente, la salida estaba prevista para días antes, pero tuvo que ser aplazada debido a condiciones climáticas adversas. Finalmente, las embarcaciones —en su mayoría veleros— partieron en horas de la mañana del miércoles, marcando el inicio de una operación que busca visibilizar la crisis humanitaria en Gaza y presionar a la comunidad internacional.
La flotilla no está compuesta únicamente por los barcos que partieron desde España. De hecho, forma parte de una movilización internacional más amplia. Alrededor de 20 embarcaciones adicionales ya habían salido desde Marsella el 4 de abril, y se espera que más barcos se sumen desde Siracusa el 24 de abril. La estrategia consiste en ir consolidando un convoy cada vez mayor a medida que avanzan por el mar Mediterráneo.
Además del componente marítimo, esta iniciativa incluye una agenda paralela en distintos puntos de Europa, especialmente en Italia y Bélgica. En ciudades como Augusta, Catania, Siracusa, Roma y Bruselas se están realizando eventos públicos, reuniones institucionales y actividades culturales para generar apoyo político y social a la misión.
En términos de seguridad, la flotilla cuenta con el respaldo de organizaciones reconocidas como Greenpeace, que participa con embarcaciones como el Arctic Sunrise, y la ONG española Open Arms. Estas entidades acompañan la operación dentro de un marco humanitario, buscando brindar mayor visibilidad y protección a los activistas.
Este no es el primer intento de la flotilla. A finales de 2025, una misión similar logró reunir cerca de 50 barcos y atrajo atención internacional. Sin embargo, fue interceptada por fuerzas israelíes cerca de las costas de Egipto y Gaza. Según los organizadores y entidades como Amnistía Internacional, esa acción fue considerada ilegal, lo que generó condenas a nivel global. Durante ese operativo, varios participantes fueron detenidos y posteriormente expulsados por Israel, entre ellos figuras públicas como Greta Thunberg.
El contexto de esta nueva misión está marcado por la situación en Gaza, un territorio gobernado por el movimiento Hamás y sometido a un bloqueo por parte de Israel desde 2007. Este bloqueo ha sido objeto de fuertes críticas por su impacto en la población civil, especialmente en medio de la crisis humanitaria agravada por el conflicto.
En síntesis, la flotilla representa un nuevo intento coordinado a nivel internacional para desafiar el bloqueo, llevar ayuda humanitaria y generar presión política y mediática sobre la situación en Gaza, aunque existe el antecedente de que este tipo de iniciativas han sido previamente detenidas por Israel, lo que mantiene la incertidumbre sobre el desenlace de la actual misión.




