El Ministerio de Industria y Comercio destacó el papel fundamental de la industria floricultora colombiana en la celebración del Día de la Madre a nivel mundial, una de las temporadas más importantes para el sector exportador del país.
Cada año, millones de flores cultivadas en regiones como Cundinamarca y Antioquia emprenden un largo recorrido hacia mercados internacionales, especialmente en Estados Unidos y Europa. Rosas, claveles y crisantemos se convierten en protagonistas de una cadena logística que inicia en los cultivos y termina en manos de madres alrededor del mundo.
Según el Ministerio, este proceso involucra a miles de trabajadores, desde agricultores hasta transportadores y exportadores, generando empleo y dinamizando la economía nacional. La industria floricultora no solo representa un símbolo de amor y celebración, sino también una de las principales fuentes de divisas para Colombia.
El viaje de las flores requiere estrictos controles de calidad, procesos de refrigeración y tiempos logísticos precisos para garantizar que lleguen frescas a su destino final. Aeropuertos como El Dorado, en Bogotá, se convierten en puntos clave de exportación durante esta temporada, movilizando toneladas de carga floral en tiempo récord.
Además, el Ministerio resaltó el crecimiento sostenido de la demanda internacional, impulsado por fechas especiales como el Día de la Madre, lo que consolida a Colombia como uno de los principales exportadores de flores en el mundo.
Finalmente, la entidad hizo un reconocimiento a los trabajadores del sector, quienes con su labor diaria permiten que un detalle tan simbólico como una flor pueda recorrer miles de kilómetros y llevar un mensaje de amor a millones de hogares.




