La Alcaldía de Pasto ha dado a conocer el Decreto 0294 del 30 de septiembre de 2024, que establece un incremento de $100 en la tarifa del servicio de transporte público colectivo, fijando el nuevo costo en $2.400 por viaje.
Esta nueva tarifa entró en vigencia el 1 de octubre y se aplicará de manera unificada durante todos los días de la semana, incluyendo domingos y festivos, en horarios regulares tanto en la zona urbana como rural del municipio.
Decreto
El decreto, que se basa en un informe técnico de la Secretaría de Tránsito y Transporte Municipal, subraya que la decisión fue tomada en concertación con los gerentes de las empresas de transporte.
“Se socializó el estudio técnico teniendo en cuenta la situación social y económica del municipio, y se acordó realizar un aumento de $100 a la actual tarifa”, señala el documento oficial.
La Alcaldía ha instruido a las empresas de transporte a colocar la nueva tarifa en un lugar visible para los usuarios, asegurando que todos los pasajeros estén debidamente informados sobre el cambio.
Supervisar
La Secretaría de Tránsito y Transporte, liderada por Emilsen Narváez, se encargará de supervisar el cumplimiento de estas nuevas directrices y garantizar que se lleven a cabo de manera efectiva.
Sin embargo, el aumento ha generado reacciones encontradas entre la población. Muchos usuarios han expresado su preocupación a través de redes sociales, argumentando que la nueva disposición impacta negativamente en sus finanzas. Además, existe un sentimiento de inquietud ante la posibilidad de futuros incrementos en la tarifa para el próximo año.
Sostenibilidad
Las autoridades locales han justificado este aumento como una medida necesaria para garantizar la sostenibilidad del Sistema de Transporte Público, destacando la importancia de la eficacia económica y la sostenibilidad financiera en la prestación del servicio.
A medida que la población se adapta a esta nueva realidad tarifaria, la Alcaldía espera que las medidas adoptadas contribuyan a mejorar la calidad del transporte público en Pasto, aunque el debate sobre su impacto social continúa en el ámbito público.

