La ciudad de Tunja vive este fin de semana uno de los eventos religiosos más importantes de su calendario: la Fiesta de Nuestra Señora del Milagro. Miles de fieles, peregrinos y visitantes se han reunido para participar en las diferentes actividades litúrgicas y culturales programadas en honor a la patrona de la capital boyacense.
La celebración, que cada año fortalece la fe y las tradiciones de la región, tiene como escenario principal el Santuario de El Topo y la Plaza de Bolívar. Durante varios días, la comunidad católica ha participado en novenas, eucaristías y actos de devoción que culminan con la tradicional procesión por las principales calles de la ciudad.
Uno de los momentos más esperados de la festividad es la jornada central, en la que la imagen de Nuestra Señora del Milagro recorre el trayecto desde la Iglesia de El Topo hasta la Plaza de Bolívar. Allí se celebra una solemne eucaristía campal presidida por las autoridades eclesiásticas, acompañadas por delegaciones militares, instituciones educativas y cientos de penitentes que participan activamente en la manifestación de fe.
Ante la masiva asistencia de personas, las autoridades locales implementaron medidas especiales para garantizar la seguridad y la movilidad. La Alcaldía de Tunja anunció cierres viales, restricciones temporales para la venta y consumo de bebidas alcohólicas en algunos sectores y controles sobre el uso de drones durante las actividades religiosas.
Además, la Policía Metropolitana dispuso un operativo con más de 350 uniformados para acompañar los eventos y garantizar la convivencia ciudadana durante el desarrollo de las celebraciones. El dispositivo incluye personal de vigilancia, tránsito, inteligencia y Policía Judicial, con el objetivo de brindar tranquilidad a los asistentes.
La Fiesta de la Virgen del Milagro es considerada una de las tradiciones religiosas más representativas de Boyacá y del país. Cada primer domingo de junio reúne a miles de creyentes que acuden a agradecer favores recibidos y a renovar su devoción a la patrona de Tunja y de la Fuerza Aeroespacial Colombiana.
Con esta nueva edición, la capital boyacense reafirma su importancia como destino de turismo religioso y conserva una tradición centenaria que forma parte de su identidad cultural y espiritual




