Alonso vivió una montaña rusa emocional en Madring entre el amor de su afición y un resultado decepcionante
El bicampeón del mundo llegó al debut del Madring envuelto en una atmósfera de celebración que pocas veces se ve en la Fórmula 1 moderna. La afición española lo recibió con cánticos de «un año más» en cada aparición pública, recordando que a sus casi 45 años el asturiano sigue siendo un ídolo absoluto para el público español. Sin embargo, el Aston Martin AMR26, calificado como el peor coche de la parrilla en 2026, lo condenó desde el inicio a una carrera de supervivencia más que de protagonismo, clasificando en la decimoséptima posición.
La carrera se torció definitivamente en la vuelta 14 cuando intentó adelantar a Carlos Sainz con el Aston Martin, protagonizando el toque más polémico del día que dejó a ambos pilotos españoles con daños en sus monoplazas. Alonso terminó decimoséptimo tras perder mucho tiempo reparando el alerón delantero dañado, en una actuación que reflejó sin filtros la crisis técnica de Aston Martin en 2026. A pesar del resultado, el público madrileño no le retiró su cariño, aplaudiéndolo hasta el final y recordándole que en España, independientemente de lo que ocurra en pista, Fernando Alonso siempre será una leyenda.




