
El fenómeno de El Niño que afecta al planeta durante 2026 ha alcanzado niveles considerados excepcionales, de acuerdo con los registros climáticos conocidos hasta septiembre. Uno de los indicadores utilizados para medir este fenómeno, el índice Niño 3.4, llegó a aproximadamente +3 °C durante mediados de septiembre. Los modelos climáticos señalan que las condiciones podrían mantenerse o intensificarse durante los próximos meses. Este escenario genera especial atención por sus posibles efectos sobre las temperaturas, las lluvias, los ecosistemas y diferentes actividades económicas. La agricultura, los recursos hídricos y la generación de energía pueden estar entre los sectores que requieren mayor seguimiento. Las autoridades y organismos especializados mantienen vigilancia sobre la evolución del fenómeno.



