La llegada anticipada del Fenómeno de El Niño 2026 en Colombia ha encendido las alarmas en los sectores gremiales y gubernamentales. De acuerdo con los análisis de vulnerabilidad de firmas aseguradoras como Zurich Seguros y entidades financieras, las pérdidas estimadas para la industria y la productividad nacional podrían superar los $10,7 billones de pesos si el evento alcanza una intensidad fuerte.

Las proyecciones climáticas del Ideam detallan que las condiciones anómalas en el océano Pacífico se manifestaron antes de lo previsto, elevando a un 63% las probabilidades de que se consolide un episodio severo durante el segundo semestre de este año. Para los departamentos del sur del país, como Nariño y Putumayo, este escenario representa un desafío directo a la estabilidad de sus principales despensas agrícolas y cadenas de suministro.
El impacto en la energía y el bolsillo de los colombianos
Uno de los principales detonantes de las pérdidas económicas por El Niño radica en la matriz energética del país. Dado que cerca del 66% de la electricidad en Colombia se genera a partir de fuentes hídricas, la disminución crítica en el nivel de los embalses obligará a un uso intensivo de la generación térmica.
Esta contingencia, dependiente del gas y combustibles más costosos, elevará los precios de la energía en bolsa y presionará al alza las tarifas del servicio público para los hogares y las industrias. Analistas económicos señalan que un evento de magnitud considerable podría añadir entre 0,7 y 1,9 puntos porcentuales adicionales a la inflación anual del país, impactando la capacidad de consumo de las familias.
El golpe en el suroccidente colombiano se sentirá con especial fuerza en el sector agropecuario. Datos macroeconómicos de Corficolombiana revelan una realidad compleja: el 72% de la agricultura en Colombia depende estrictamente de las aguas lluvias, lo que dificulta mitigar la escasez hídrica mediante sistemas de riego artificiales.
En Nariño, el encarecimiento de la energía y la escasez de agua representan una amenaza directa para cultivos clave de la región y productos sensibles a la sequía:
- Sector lácteo y ganadería: La falta de pastos y agua reduce los rendimientos en la producción de leche y carne, afectando a miles de pequeños productores de las zonas altas del departamento.
- Cultivos locales: Alimentos básicos de la canasta familiar regional verán mermada su oferta debido a las altas temperaturas, lo que acelerará la inflación local de alimentos perecederos.
- Producción de Fique: Cultivo insignia del sur del país que figura entre los identificados por los reportes técnicos de BBVA Research con alta exposición a choques climáticos este año.
Municipios en riesgo y medidas de contingencia
La Oficina para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA) estima que en toda Colombia más de 4,3 millones de personas podrían enfrentar afectaciones severas por desabastecimiento de agua durante el periodo de sequía 2026-2027, concentrando el riesgo en 508 municipios del territorio nacional.
Ante este panorama, las autoridades regionales y locales del sur de Colombia instan a los productores y comunidades a activar planes de contingencia urgentes. Las recomendaciones principales de los expertos incluyen la optimización y almacenamiento técnico de agua, la revisión de sistemas de respaldo eléctrico en plantas procesadoras y el uso de insumos agropecuarios que mejoren la resiliencia de los suelos frente al estrés térmico e incendios forestales.




