El feminicidio de Rosa Mayerly Olaya Coronado, una mujer de 29 años y madre de un menor de edad, ha generado indignación en Colombia y reabierto el debate sobre la protección de las mujeres víctimas de acoso y violencia de género. La mujer fue asesinada el pasado 12 de julio de 2026 mientras cumplía su jornada laboral en un establecimiento comercial de Soacha, Cundinamarca.
La investigación de la Fiscalía apunta a que el crimen habría sido el desenlace de un prolongado episodio de hostigamiento y obsesión por parte del señalado agresor, identificado como Óscar Giovanny Marulanda, de 45 años.
¿Quién era Rosa Mayerly Olaya?
Rosa Mayerly Olaya Coronado tenía 29 años. Era oriunda del Tolima y, según información conocida por las autoridades y medios nacionales, había llegado a Soacha aproximadamente cinco años atrás en busca de mejores oportunidades laborales. Trabajaba como impulsadora en un almacén de cadena y era reconocida por familiares y compañeros como una mujer trabajadora y dedicada a su hijo.
Su muerte ha generado múltiples muestras de solidaridad en redes sociales y pronunciamientos de rechazo por parte de autoridades locales y organizaciones defensoras de los derechos de las mujeres.
El inicio del presunto acoso
De acuerdo con la reconstrucción realizada por la Fiscalía, Rosa Mayerly conoció al hoy procesado en febrero de 2026. Desde ese momento, el hombre habría comenzado a insistir en mantener una relación sentimental con ella. Sin embargo, la mujer dejó claro en reiteradas ocasiones que no estaba interesada.
Según el ente acusador, la negativa de la víctima habría derivado en una conducta obsesiva. Durante la audiencia de imputación, la Fiscalía sostuvo que el señalado agresor desarrolló una «clara obsesión» y llegó a ver a la mujer «como un objeto de su propiedad».
Meses de hostigamiento y seguimiento
La investigación señala que durante varios meses Rosa Mayerly habría sido víctima de un constante asedio. Entre los elementos recopilados se encuentran visitas del presunto agresor a lugares frecuentados por la víctima e intentos reiterados de localizarla.
Incluso, según reveló la Fiscalía, en dos oportunidades la Policía tuvo que acompañar a la mujer desde su lugar de trabajo hasta su residencia debido a situaciones de hostigamiento. Pese a ello, no existía una medida formal de protección ni una denuncia judicial instaurada contra el hombre.
Asimismo, el ente investigador indicó que el 10 de mayo y el 5 de junio el señalado agresor habría acudido a las viviendas de la madre y de la expareja de Rosa Mayerly para intentar encontrarla.
Los días previos al crimen
La Fiscalía también reveló que aproximadamente diez días antes del feminicidio el hombre habría intensificado su búsqueda, incluso mediante grupos de Facebook, después de notar que la mujer no se encontraba en su sitio habitual de trabajo. Para los investigadores, este comportamiento evidenciaría una conducta premeditada.
El ataque dentro del establecimiento comercial
Los hechos ocurrieron en la tarde del domingo 12 de julio de 2026 en una tienda ubicada en el centro comercial Mercurio de Soacha, donde Rosa Mayerly se encontraba trabajando. Según las autoridades, el hombre ingresó al establecimiento alrededor de las 3:15 p.m. y buscó acercarse a la víctima.
De acuerdo con la reconstrucción presentada por la Fiscalía, el agresor insistió nuevamente en hablar con ella. Rosa Mayerly le pidió que esperara, pues estaba atendiendo clientes. Minutos después, la situación escaló violentamente. La mujer pidió auxilio y forcejeó con el hombre, hechos que quedaron registrados en cámaras de seguridad.
Las investigaciones indican que la víctima recibió cuatro heridas con arma blanca. Pese a ser trasladada de urgencia a un centro médico, falleció debido a la gravedad de las lesiones.
Captura del señalado agresor
La rápida reacción de la Policía Metropolitana de Soacha permitió la captura del presunto responsable en el mismo lugar de los hechos. El hombre fue puesto a disposición de las autoridades y posteriormente presentado ante un juez para las audiencias preliminares.
La Fiscalía solicitó medida de aseguramiento, argumentando la gravedad de los hechos y la existencia de material probatorio que evidenciaría un contexto de violencia basada en género y un actuar premeditado.
La aclaración de la familia
Inicialmente se informó que el detenido era la expareja sentimental de Rosa Mayerly. Sin embargo, familiares de la víctima desmintieron esta versión y aseguraron que el hombre no había mantenido una relación con ella, sino que se trataba de una persona que presuntamente estaba obsesionada y la acosaba desde hacía varios meses.
La familia también pidió celeridad en las investigaciones y exigió justicia para evitar que casos similares vuelvan a repetirse.
Pronunciamiento de Homecenter
La empresa emitió un comunicado lamentando el fallecimiento de la trabajadora y expresó sus condolencias a familiares y compañeros. Asimismo, aclaró que el señalado agresor no tenía ningún vínculo laboral con la compañía, desmintiendo versiones que circulaban en redes sociales.
La compañía indicó además que activó los protocolos de emergencia, brindó primeros auxilios y manifestó su disposición para colaborar con las autoridades y ofrecer acompañamiento psicológico a las personas cercanas a la víctima.
Un caso que reabre el debate sobre la protección a las víctimas
El feminicidio de Rosa Mayerly Olaya ha generado una profunda conmoción en Colombia debido a que, según la investigación, existían antecedentes de hostigamiento y comportamientos de riesgo antes del crimen. El caso ha puesto nuevamente sobre la mesa la discusión sobre las rutas de atención, las medidas de prevención y la necesidad de fortalecer los mecanismos de protección para mujeres que enfrentan situaciones de acoso y violencia de género.
Las autoridades continúan recopilando pruebas y avanzan en el proceso judicial para esclarecer plenamente las circunstancias del crimen y determinar las responsabilidades penales correspondientes.




