Llegamos hoy a una de las conmemoraciones más celebradas de nuestro calendario como lo es el Día de la Madre, donde hijos e hijas le tributamos un justo homenaje a esas mujeres que destilan amor por doquier, unos seres abnegados, capaces de los más grandes sacrificios por quienes trajeron al mundo.
Tanto es lo que ellas nos quieren que hoy en su Día, estamos convencidos que antes que un regalo como es lo habitual en esta celebración o una invitación, las madres de Pasto, Nariño, Colombia y el mundo, hoy, derrocharán alegría por montones, al darse cuenta que el enorme cariño, sacrificio y dedicación que nos han prodigado desde que nacimos, fueron fundamentales para convertirnos en hombres y mujeres, útiles a la sociedad, personas de bien, que se formaron bajo la sombra de una madre amorosa y que hoy, aunque siempre hemos dicho que el Día de las Madres, debe ser todos los días, tenemos la oportunidad de manifestarles que nuestro amor por ellas, es el más grande del mundo. Y, es que, ellas, por la total entrega que muestran hacia sus hijos, magnifican el amor, que no es solo cuando estamos bebés, en la niñez o en la adolescencia, sino que es un sentimiento de siempre, así seamos personas adultas que empezamos a peinar canas, el cual ponen de manifiesto siempre y en cualquier circunstancia que nos depare nuestra existencia.
Hoy, cuando nos dispongamos a abrazar a nuestras madres, tengamos siempre presente, que lo que somos hoy en nuestra vida, nuestro crecimiento físico y mental, es el resultado de todas las cosas buenas que hicieron ellas por nuestro desarrollo, desde el mismo momento en que nos arrullaban en sus brazos, en una explosión de amor que se manifestó durante largos años, para consolidar nuestro carácter y comportamiento en la sociedad.
«Hoy, cuando nos dispongamos a abrazar a nuestras madres, tengamos siempre presente, que lo que somos hoy en nuestra vida, nuestro crecimiento físico y mental, es el resultado de todas las cosas buenas que hicieron ellas por nuestro desarrollo, desde el mismo momento en que nos arrullaban en sus brazos, en una explosión de amor que se manifestó durante largos años, para consolidar nuestro carácter y comportamiento en la sociedad«.
Este domingo, Día de la Madre, expresémosle cuanto las queremos y quienes ya no la tenemos en este mundo, recordémosla con nuestras oraciones y la añoranza de los momentos maravillosos que pasamos con ellas.
También sabemos que hoy en su día, serán muchas las madres nariñenses y colombianas que no tendrán una felicidad completa, debido a la pérdida de sus hijos en medio del torbellino de violencia que durante muchos años ha azotado a nuestro país, o también, debido a otros tristes episodios, que seguramente harán que en esta fecha, en medio del festejo de sus seres queridos, ellas derramen una lágrima, en recuerdo de sus hijos e hijas que se fueron.
Hoy en esta fecha tan especial, nuestro llamado es para que abramos nuestro corazón y con un beso y un abrazo les mostremos cuanto las adoramos y las respetamos, puesto que, si tuviéramos que pagar todo lo que han hecho por nosotros, no alcanzaría todo el dinero del mundo.
Aprovechemos hoy también para elevar por ellas, una sublime oración ante el Todopoderoso, por su bienestar, para que sigan ejerciendo su sagrada misión de esparcir amor por doquier en una sociedad, que a diferencia de épocas pasadas, ahora las tiene como grandes protagonistas.
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Finalmente, solo nos resta hacer un llamado para que, en esta fiesta tan especial, todos nosotros y nosotras, tengamos un comportamiento responsable, puesto que nos parece inconcebible, que al menos en nuestro medio, esta fiesta donde el amor debe cundir por doquier se constituya en uno de los días más violentos del año, lo que se debe al excesivo consumo de licor.
Por lo tanto, pongámonos la mano en el corazón y hagamos el propósito de que este Día, sea el más feliz para nuestras madres.

