De Colombia a Caracas: FBI sigue la pista de narcochats que involucran a un general venezolano

Una investigación internacional conecta narcotráfico, altos mandos militares venezolanos y redes criminales que operarían entre Colombia, Venezuela y Europa

Las agencias federales de Estados Unidos, encabezadas por el FBI, adelantan una investigación que busca esclarecer presuntos vínculos entre narcotraficantes colombianos y un alto mando militar venezolano cercano al dirigente chavista Diosdado Cabello. El caso se basa en una serie de “narcochats” desencriptados que mencionarían a un general de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana dentro de planes para abrir nuevas rutas del tráfico de cocaína hacia el exterior.

La investigación apunta a que dos reconocidos capos colombianos, conocidos con los alias “Black Jack” y “Medio Labio”, habrían mencionado al oficial venezolano en conversaciones interceptadas por autoridades europeas y posteriormente analizadas por agencias estadounidenses.

Según fuentes de inteligencia citadas en la investigación periodística, el seguimiento a estos narcotraficantes podría permitir a las autoridades rastrear la posible participación del militar venezolano en operaciones de protección o facilitación de cargamentos de droga que saldrían desde Suramérica hacia mercados internacionales.


Los narcochats que encendieron las alarmas

El caso surgió tras el hallazgo de mensajes cifrados encontrados por investigadores forenses de la policía francesa durante operativos contra redes de narcotráfico. Los chats fueron compartidos con autoridades colombianas y estadounidenses, quienes comenzaron a analizar el contenido.

En una de las conversaciones, citada en la investigación, un narcotraficante le indica a otro que contacte a un intermediario porque “el tercero al mando de Venezuela” estaría dispuesto a colaborar con la organización y ofrecer protección en rutas marítimas para transportar droga.

Las autoridades interpretaron ese mensaje como una posible referencia a un alto oficial cercano al poder político del chavismo, lo que llevó a profundizar el seguimiento de los implicados.


Los capos colombianos bajo la lupa

Los dos narcotraficantes que aparecen en los chats son considerados por investigadores como “capos invisibles”, debido a su bajo perfil público pese a mover grandes cargamentos de droga.

Entre ellos figura John Henry González, alias “Medio Labio”, recientemente capturado, y Pablo Felipe Prada, alias “Black Jack”, quien fue extraditado desde Ibiza hacia Colombia en medio de investigaciones por narcotráfico internacional.

Según las pesquisas, ambos habrían coordinado rutas de salida de cocaína hacia Europa, utilizando conexiones logísticas en varios países y buscando alianzas con actores dentro de estructuras militares venezolanas.


El papel del general venezolano mencionado

En los chats aparece mencionado el mayor general venezolano Rodrigo Guerrero Contreras, quien, de acuerdo con fuentes de inteligencia, ha ocupado cargos importantes dentro de la estructura militar venezolana y mantiene cercanía con el alto mando político y militar del país.

La investigación intenta determinar si el oficial tuvo algún tipo de participación en la creación o facilitación de rutas para el narcotráfico. Hasta el momento, no se ha confirmado judicialmente su implicación y el militar ha negado las acusaciones.

Este tipo de señalamientos se enmarca en acusaciones históricas sobre la presunta existencia de redes de narcotráfico dentro de sectores del poder venezolano, fenómeno al que analistas han denominado Cártel de los Soles, una estructura que supuestamente involucraría a miembros de la Fuerza Armada en el tráfico internacional de drogas, algo que el gobierno venezolano siempre ha negado.


El contexto político y judicial

La revelación ocurre en un momento delicado de las relaciones entre Estados Unidos y Venezuela, donde se han alternado períodos de tensión con acercamientos diplomáticos.

En paralelo, agencias estadounidenses también han mostrado interés en el empresario colombiano Álex Saab, señalado durante años por Washington como presunto testaferro del gobierno de Nicolás Maduro.

La hipótesis de las autoridades es que la red investigada podría conectar estructuras criminales colombianas con actores políticos o militares venezolanos, generando corredores para el envío de cocaína hacia mercados de Europa y otros continentes.


Un caso con repercusiones regionales

Si las investigaciones confirman los indicios hallados en los chats, el caso podría tener implicaciones judiciales y políticas importantes en varios países.

Las agencias estadounidenses buscan reconstruir la cadena completa de contactos, financiamiento y logística detrás de las operaciones descritas en los mensajes. Por ahora, el seguimiento a los dos capos colombianos es visto como la pieza clave para esclarecer si existió o no una conexión directa con el alto mando militar venezolano mencionado en los narcochats.

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