Una paciente con cáncer en Bogotá finalmente recibió el medicamento que necesitaba para su tratamiento luego de que su hija realizara una protesta encadenándose dentro de una sede de la EPS Famisanar para exigir una respuesta de la entidad de salud.
La protagonista de la protesta fue Natali Páez, quien decidió encadenarse a una silla dentro de una sede de la EPS en la capital del país. La joven denunció que su madre, Martha Ofelia Rodríguez, de 57 años, llevaba varios meses sin recibir el medicamento necesario para tratar su cáncer de pulmón en etapa avanzada.
Según explicó la familia, el tratamiento había sido suspendido desde noviembre de 2025, a pesar de que la paciente depende del fármaco para controlar el avance de la enfermedad. Ante la falta de respuestas, la mujer aseguró que presentaron múltiples peticiones, quejas y acciones legales, incluyendo tutelas, para exigir la entrega del medicamento.
El medicamento requerido es Selpercatinib, utilizado para tratar ciertos tipos de cáncer de pulmón y de tiroides, y su costo puede alcanzar valores cercanos a los 10.000 dólares mensuales, lo que lo convierte en un tratamiento de alto costo.
La protesta se hizo viral en redes sociales y generó gran atención mediática. Tras conocerse el caso, la EPS Famisanar reconoció que hubo fallas en los trámites internos relacionados con la entrega del medicamento y anunció medidas para corregir los procesos.
De acuerdo con la entidad, el agente interventor gestionó directamente con el proveedor farmacéutico la entrega del medicamento para garantizar la continuidad del tratamiento de la paciente. Finalmente, el fármaco fue entregado a la familia, lo que permitió que la mujer pueda retomar su tratamiento médico.
El caso generó debate en redes sociales sobre las dificultades que enfrentan algunos pacientes en Colombia para acceder a tratamientos de alto costo y reavivó las críticas sobre los retrasos en la entrega de medicamentos dentro del sistema de salud.



