Una tragedia natural sacudió de manera abrupta la zona rural del municipio de La Florida, en el departamento de Nariño, luego de que un deslizamiento de tierra de grandes proporciones arrasara con varias viviendas en la vereda El Maco, corregimiento de El Rodeo.
El movimiento de masa se presentó tras las intensas lluvias registradas en la región y dejó una escena de destrucción, lodo y escombros, evidenciando la alta vulnerabilidad en la que habitan decenas de familias campesinas que, por años, han convivido con el riesgo permanente de este tipo de emergencias.
De acuerdo con los reportes preliminares entregados por las autoridades locales, al menos siete viviendas fueron destruidas en su totalidad y cerca de 40 familias resultaron afectadas de manera directa.
Aunque la magnitud del deslizamiento generó temor y angustia entre los habitantes del sector, la rápida reacción de la comunidad y la activación de alertas tempranas permitieron evacuar a la mayoría de los residentes antes de que la tierra avanzara con mayor fuerza, evitando así una tragedia mayor en términos de pérdida de vidas humanas.
Quedó sepultado
Las pérdidas materiales, sin embargo, fueron considerables. En cuestión de minutos, familias enteras vieron desaparecer sus hogares, cultivos y enseres bajo toneladas de lodo. Una de las personas más afectadas fue Liliana Fajardo, quien relató que logró salir con vida únicamente con la ropa que llevaba puesta.
Todo lo que había construido durante años de trabajo quedó sepultado por el deslizamiento, una experiencia que, según sus palabras, marcó su vida para siempre y la dejó en una situación de extrema vulnerabilidad.
El impacto de la emergencia no se limita únicamente a la vereda El Maco. Campesinos de los municipios de Sandoná, La Florida y El Tambo, quienes cuentan con fincas y predios en este sector, también resultaron perjudicados debido al colapso de la banca en uno de los corredores viales.
La vía que comunica a El Rodeo con El Maco permanece incomunicada, afectando la movilidad, el transporte de productos agrícolas y el acceso a servicios básicos, lo que agrava aún más la situación económica y social de las comunidades rurales.
Reubicación
Frente a la emergencia, el alcalde de La Florida, Andrés Díaz Muñoz, junto a su equipo de trabajo, atendió de manera inmediata la situación, brindando acompañamiento integral a las familias afectadas.
Desde la Administración Municipal se adelantaron acciones de reubicación temporal para quienes perdieron sus viviendas, además de la entrega de ayudas humanitarias y apoyo psicológico, con el fin de atender las necesidades más urgentes y mitigar el impacto emocional que dejó la tragedia.
El mandatario local señaló que este deslizamiento no debe entenderse como un hecho aislado, sino como el resultado de una problemática estructural que la región ha venido enfrentando desde hace más de una década, relacionada con la inestabilidad del terreno y la falta de intervenciones de fondo.
En ese sentido, las comunidades afectadas alzaron su voz para solicitar con urgencia el apoyo del Gobierno Nacional y departamental, reclamando la presencia institucional, el envío de ayuda humanitaria y maquinaria amarilla que permita atender la emergencia y reducir los riesgos derivados de la actual temporada invernal.

