
Tras cinco días del siniestro en Puerto Leguízamo, los allegados de Jaider Alexis Solís Torres denuncian falta de respuestas oficiales y exigen el derecho a sepultar a su ser querido en su tierra natal.
Familiares y amigos del soldado profesional Jaider Alexis Solís Torres, una de las 69 víctimas del accidente del avión Hércules ocurrido el pasado 23 de marzo en Putumayo, decidieron bloquear la vía de acceso al aeropuerto La Florida y el sector de la isla del Morro. La medida busca presionar a las autoridades militares y de medicina legal para que agilicen la entrega de los restos del uniformado.
El joven de 23 años, oriundo de la vereda Chilví, pertenecía a una familia campesina dedicada al cultivo de cacao. Según sus allegados, Jaider Alexis ingresó a las filas del Ejército Nacional con la meta de servir al país y brindar un mejor sustento económico a su hogar. Sin embargo, su proyecto de vida se truncó en la tragedia aérea que hoy enluta a decenas de familias en todo el territorio colombiano.
Desde el pasado viernes, la paciencia de los familiares llegó a su límite. Angie Verónica Solís, tía del soldado, manifestó que las autoridades han postergado el traslado del cuerpo en repetidas ocasiones sin ofrecer explicaciones claras. «Nos dicen que hoy, que mañana, pero no llega nada. No entienden nuestro dolor», señaló durante la protesta, enfatizando que la falta de una respuesta oportuna está agravando el duelo de la madre del uniformado, quien debió recibir atención médica debido al desgaste emocional y físico.
La protesta, marcada por pancartas que recordaban la valentía y el espíritu aventurero del soldado Solís, interrumpió el flujo vehicular hacia la terminal aérea. Stefanía Puerto Padilla, compañera sentimental del fallecido, calificó de «injusticia» la demora en el proceso, señalando que el derecho a una cristiana sepultura es lo mínimo que el Estado debería garantizar a quienes pierden la vida en cumplimiento de su deber.
Ante el incremento de la tensión en la zona, un comandante del Ejército Nacional se presentó en el lugar para dialogar con los manifestantes. El oficial intentó calmar los ánimos y explicar los procedimientos logísticos, mientras que los familiares reclamaron por la falta de un acompañamiento institucional más humano y directo.




