La falta de señalización vial en Bucaramanga se está convirtiendo en un factor crítico en el aumento de accidentes de tránsito durante 2026. Reportes ciudadanos y casos recientes evidencian que señales borradas, semáforos dañados y obras sin demarcación adecuada están generando situaciones de alto riesgo en diferentes sectores de la ciudad.
En varias intersecciones del centro, conductores han denunciado la desaparición de señales de “PARE” tras intervenciones viales. Esta situación ha provocado choques frecuentes, algunos incluso de ocurrencia diaria, lo que refleja una falla en la gestión del mantenimiento vial y en la implementación de medidas preventivas durante obras.
Intersecciones críticas y fallas semafóricas
Además de la señalización horizontal y vertical, las fallas en semáforos están agravando el problema. En distintos puntos de Bucaramanga, los sistemas de control de tráfico han dejado de funcionar sin que exista una regulación temporal por parte de las autoridades.
Como resultado, los conductores avanzan simultáneamente en cruces congestionados, lo que genera caos vehicular y aumenta la probabilidad de colisiones. Este escenario no solo afecta la movilidad, sino que también pone en riesgo a peatones y motociclistas, quienes suelen ser los más vulnerables.
Aumento de la siniestralidad en 2026
El contexto general en Santander refuerza la preocupación. Durante los primeros meses de 2026, las cifras de accidentalidad han mostrado un incremento significativo frente al año anterior. Las muertes en carretera han aumentado, con los motociclistas representando la mayoría de las víctimas.
Aunque factores como el exceso de velocidad y la imprudencia siguen siendo determinantes, la ausencia de señalización adecuada aparece como un elemento que agrava las condiciones de riesgo. En especial, en zonas donde confluyen alto flujo vehicular y deficiencias en la infraestructura.
Falta de control y mantenimiento
La problemática también expone debilidades en la supervisión y mantenimiento de la infraestructura vial. La ejecución de obras sin señalización temporal adecuada y la demora en la reposición de señales deterioradas reflejan una falta de control que impacta directamente en la seguridad vial.
A esto se suma la limitada respuesta ante fallas semafóricas, lo que evidencia la necesidad de protocolos más eficientes para la atención de emergencias en la red de tráfico urbano.
Llamado a medidas urgentes
Frente a este panorama, expertos y ciudadanos coinciden en la urgencia de fortalecer la señalización vial y mejorar la gestión del tránsito en Bucaramanga. La implementación de controles temporales en zonas intervenidas, el mantenimiento constante de señales y la rápida atención a fallas semafóricas son acciones clave para reducir la accidentalidad.
En consecuencia, mejorar la señalización no solo optimiza la movilidad, sino que también salva vidas. La ciudad enfrenta el reto de actuar con rapidez para evitar que estas fallas continúen generando consecuencias fatales.




