El proceso fue impulsado por líderes sociales y respaldado por una acción popular.
Más de 36 familias del sector La Loma, en la vereda Tocogua del municipio de Duitama, ya cuentan con acceso a agua potable, luego de un proceso que se extendió por cerca de ocho años y que tuvo como eje central una acción popular interpuesta para garantizar este derecho colectivo fundamental. El anuncio fue realizado por el personero municipal, Felipe Acosta, quien destacó que este importante logro es el resultado de un proceso jurídico constante, así como del trabajo articulado entre la comunidad, el accionante Jorge Fonseca, la administración municipal y la Personería, entidad que acompañó de manera activa el cumplimiento del fallo durante los últimos dos años. De acuerdo con el funcionario, esta acción popular no sólo permitió avanzar en la solución concreta del problema, sino que también visibilizó una situación histórica de abandono que durante décadas afectó a las familias del sector, quienes no contaban con acceso al recurso hídrico en condiciones dignas. Esta carencia obliga a los habitantes a realizar largos desplazamientos o a recurrir a métodos informales para abastecerse de agua, lo que representaba riesgos tanto para la salud como para su calidad de vida. Acosta también resaltó el papel fundamental de la comunidad, cuyos integrantes mantuvieron una lucha persistente a lo largo del tiempo, así como el liderazgo de quienes impulsaron el proceso desde sus inicios. En este sentido, reconoció que varios de los líderes sociales que promovieron la acción no alcanzaron a ver materializado este logro, lo que convierte este avance en un resultado cargado de significado para toda la población. La llegada del agua potable al sector La Loma representa no solo el cumplimiento de una decisión judicial, sino también un paso clave en la garantía de derechos fundamentales en las zonas rurales del municipio. Este avance impacta directamente en la salud, el bienestar y las condiciones de vida de las familias beneficiadas, al permitirles acceder a un servicio básico esencial. Finalmente, desde la Personería se reiteró el compromiso de continuar acompañando a las comunidades en la defensa de sus derechos colectivos, destacando que este caso se convierte en un precedente importante sobre la importancia de la organización comunitaria y el uso de herramientas legales para lograr transformaciones reales en los territorios.


