La petrolera estadounidense Exxon Mobil estaría negociando su regreso a Venezuela, en lo que sería el fin de casi dos décadas de enfrentamientos políticos, judiciales y económicos con el país sudamericano. El posible acuerdo marcaría un giro histórico en la relación entre la compañía y el Estado venezolano, luego de la salida de Exxon en 2007 tras las nacionalizaciones impulsadas por el entonces presidente Hugo Chávez.
De acuerdo con versiones conocidas en medios internacionales, la empresa estaría en conversaciones para obtener derechos de explotación petrolera en hasta seis campos ubicados en distintas regiones de Venezuela. El acuerdo podría concretarse en las próximas semanas y representaría uno de los movimientos energéticos más importantes en América Latina en los últimos años.
El eventual regreso de Exxon ocurre en medio de un nuevo escenario político y económico en Venezuela, donde el gobierno busca atraer inversión extranjera para recuperar la golpeada industria petrolera. Durante años, Exxon y el Estado venezolano protagonizaron millonarias disputas legales en tribunales internacionales por la expropiación de activos de la compañía.
Analistas consideran que un eventual acuerdo abriría la puerta para el retorno de otras grandes compañías energéticas internacionales interesadas en las enormes reservas petroleras venezolanas, consideradas entre las más grandes del mundo.
Aunque ni Exxon ni las autoridades venezolanas han confirmado oficialmente el cierre de las negociaciones, el posible regreso de la multinacional ya genera repercusiones políticas y económicas dentro y fuera de Venezuela.




