En un insólito caso que hoy es materia de asombro en todo el paìs, un exprecandidato nariñense a la presidencia de la República, presentó màs de 600 acciones de tutela, mediante las cuales buscaba que le dieran un esquema de seguridad màs amplio.
Se trata de Jhon Jair Segura Toloza, un exveedor ciudadano, nacido en Santa Barbara Iscuandé, departamento de Nariño, quien, al comienzo de la campaña presidencial, cuando hubo màs de 100 precandidatos, lanzó su nombre como aspirante al primer cargo de la Nación.
Es de anotar que, en desarrollo de su función como Veedor Ciudadano, Segura Toloza, tuvo muchos enfrentamientos con varios alcaldes de Nariño, en especial de la costa Pacífica, quienes señalaron que se estaba extralimitando en sus funciones y en más de una oportunidad trató de intimidarlos.
Un verdadero abuso
Ahora, la Corte Suprema de Justicia le puso el tate quieto a este caso que ya se había convertido en una verdadera carga laboral para los jueces del paìs. En efecto, el alto tribunal rechazó de plano una nueva tutela presentada por Segura Toloza, al indicar que esta persona estaba abusando de este mecanismo judicial al presentar más de 600 acciones similares en diferentes juzgados del país, la mayoría de ellas contra la Unidad Nacional de Protección, (UNP), esto con la finalidad de lograr un esquema de seguridad más amplio.
No hubo justificación
De acuerdo con lo manifestado por la Corte Suprema de Justicia, Segura Tolosa, ya contaba con medidas de protección del Estado, pero insistía e insistía en exigir un esquema de seguridad más fuerte. Esto sin cumplir con uno de los requisitos básicos: asistir a la valorización técnica de riesgo que exige la Unidad Nacional de Protección UNP, entidad que determina si el solicitante necesita en realidad, el aumento de su protección.
Magnitud que asombra
Lo cierto es que la magnitud del caso llamó la atención de los magistrados de la Corte Suprema de Justicia, puesto que en los registros judiciales revisados durante el proceso aparecieron cifras enormes: una oficina encontró 672 tutelas presentadas por el mismo ciudadano y otra contabilizó 382 solamente en Cali desde 2010. De todas esas acciones, al menos 368 fueron dirigidas contra la UNP. Sin embargo, la mayoría no prosperó: 300 fueron negadas y solo 39 terminaron a su favor.
Se indicó que la tutela que originó la decisión final de cortar con este increible caso de “tutelitis”, fue presentada en octubre de 2025. Mediante la cual Segura Tolosa, buscaba que un juzgado ordenara la ampliación de su esquema de protección. Para ello, le dijo a la UNP, que estaba siendo victima de constates amenazas, luego de que había retirado su candidatura a la presidencia de la República. En ese caso, la Corte encontró que esa era ya la tercera tutela presentada exactamente por los mismos hechos, contra las mismas entidades y con la misma petición.
Culpable de “temeridad”
Ante esto, la Corte Suprema de Justicia, dictaminó que en este cúmulo de acciones de tutela interpuestas por Jhon Jair Segura Toloza, existía “temeridad”, una figura jurídica, que se aplica cuando alguien se vale de la tutela de forma repetitiva e indebida para insistir en algo que ya fue resuelto por los jueces.
“Presentaría mil más”
Igualmente, dentro del expediente, quedó registrado que el propio Segura Toloza reconoció haber presentado múltiples tutelas iguales y aseguró que, si era necesario, interpondría “mil tutelas más”.
La Corte fue clara en que el ciudadano sí tiene protección estatal. Desde 2012 hace parte del programa de protección de la UNP por su condición de líder social y representante de víctimas en la Costa Pacífica. Además, desde 2019 cuenta con medidas ordenadas por el Consejo de Estado, entre ellas un vehículo, dos escoltas, chaleco blindado y equipos de comunicación.
El problema, según la decisión, es que para pedir un esquema más fuerte debía someterse a una nueva evaluación de riesgo y no lo hizo. La UNP explicó que intentó practicar esa valoración en agosto de 2025, pero el proceso no avanzó porque el ciudadano recusó al director de la entidad y luego incumplió varias órdenes judiciales que le exigían asistir a la entrevista técnica.
“Modus operandi”
La Corte también respaldó la posición de la UNP, que aseguró que Segura Toloza había desarrollado una especie de “modus operandi” usando tutelas para presionar la entrega de un esquema tipo cuatro, uno de los niveles de protección más altos y costosos.
Pero la decisión no se quedó solo en rechazar la tutela. El alto tribunal tomó medidas adicionales por considerar que hubo un uso abusivo de la justicia. En el fallo, la Sala aseguró haber detectado una “dinámica sistemática de abuso del derecho de acción constitucional”.
Por eso, ordenó informar al Consejo Superior de la Judicatura para que los jueces del país puedan identificar futuros casos similares y evitar que se sigan tramitando acciones repetidas o con lenguaje ofensivo contra funcionarios judiciales.
Además, cada vez que Segura Toloza presente una tutela contra la UNP deberá anexar copia de esta decisión judicial. También se ordenó que en ciudades como Cali, Pasto y Bogotá las nuevas acciones del ciudadano sean repartidas junto con el historial completo de las tutelas anteriores.
TITULO (RECUADRO)
Se pidió investigación
La Corte fue todavía más allá y compulsó copias a la Fiscalía General de la Nación para que investigue si hubo posibles delitos relacionados con los hechos del caso.
Y es que el impacto económico también quedó expuesto en el expediente. Durante 16 meses, la UNP llegó a destinar cerca de 356,7 millones de pesos para mantener provisionalmente un esquema de protección tipo cuatro, que luego fue retirado porque, según la decisión, no se logró demostrar que el ciudadano realmente necesitara ese nivel de seguridad.
Es de anotar que, en el marco de este proceso, uno de los investigadores declaró que en una oportunidad se pudo contactar de manera telefónica con Jhon Jair Segura Tolosa, con el fin de averiguar, cuáles eran los episodios de violencia o amenaza que había sufrido
Incluso, un investigador relató que cuando contactó telefónicamente al ciudadano para preguntarle por algunos de esos episodios, este respondió: “Doctor, muchas gracias por comunicarse, pero yo no me acuerdo de esos hechos”, pero el interrogado respondió que no se acordaba.
