Las exportaciones de café colombiano llegan al último trimestre de 2026 en un escenario mixto: el volumen de sacos enviados al exterior ha disminuido frente al año anterior, pero el valor del producto continúa siendo elevado debido al comportamiento de los precios internacionales. Los gremios del sector consideran que los próximos meses podrían mostrar una normalización gradual de los flujos de exportación, aunque existen factores productivos, climáticos y logísticos que mantienen la incertidumbre.
La situación se conoce después de que la Asociación Nacional de Exportadores de Café de Colombia (Asoexport) publicara en agosto su balance del primer semestre. Según la organización, entre enero y junio de 2026 Colombia exportó 5,23 millones de sacos de 60 kilogramos, un 18 % menos que en el mismo periodo de 2025. Sin embargo, esas ventas externas representaron alrededor de US$2.164 millones, el segundo mayor valor registrado para un primer semestre, solamente por debajo de 2025.
Un menor volumen, pero con un mayor valor por el café
Las cifras muestran una diferencia importante entre cantidad y valor. Aunque durante el primer semestre se enviaron menos sacos, el café colombiano mantuvo una elevada cotización en los mercados internacionales.
Asoexport explicó que el primer semestre de 2026 fue el segundo periodo con menor volumen de exportaciones de café de la última década, pero también el segundo con mayor valor exportado. La organización atribuyó parte de esta situación a las condiciones del mercado internacional y señaló que el comportamiento de los precios permitió compensar parcialmente la reducción en el número de sacos comercializados.
Estados Unidos continuó siendo el principal destino del café colombiano, con el 39,46 % del volumen exportado durante el primer semestre, equivalente a aproximadamente 2,06 millones de sacos. La Unión Europea recibió más del 27 %, mientras Canadá y varios mercados asiáticos también conservaron una participación relevante.
La producción nacional condiciona los envíos al exterior
Uno de los principales factores detrás de la reducción de las exportaciones es el comportamiento de la producción nacional.
En agosto de 2026, Colombia produjo 1,09 millones de sacos de 60 kilogramos, un 12 % menos que en agosto de 2025. Con ese resultado, la producción acumulada durante los últimos 12 meses llegó a 12,58 millones de sacos, una reducción del 15 % frente al periodo anterior.
Además, Cenicafé proyecta actualmente una producción de alrededor de 12,2 millones de sacos para todo 2026. La estimación está relacionada con el ajuste productivo que ya había sido anticipado por la Federación Nacional de Cafeteros y con los efectos de la variabilidad climática sobre las diferentes regiones productoras.
Esta menor disponibilidad de café también se ha reflejado directamente en el comercio exterior. En agosto, las exportaciones colombianas alcanzaron 1,05 millones de sacos, 10 % menos que en agosto de 2025. En el acumulado de los últimos 12 meses, los envíos llegaron a 11,69 millones de sacos, una reducción del 12 % frente al periodo anterior.
¿Qué esperan los gremios para el último trimestre?
El escenario planteado por los gremios no apunta necesariamente a un incremento abrupto del número de sacos exportados, sino a una normalización progresiva de los niveles de producción y de los flujos comerciales.
En su balance de agosto, Asoexport señaló que el comportamiento del segundo semestre dependerá de factores como las condiciones climáticas y la dinámica del comercio internacional. La asociación sostuvo que espera una normalización tanto de la producción como de los flujos de exportación después de un periodo anterior particularmente favorable para el sector.
Por eso, hablar de un «volumen favorable» debe entenderse con cautela: las cifras disponibles hasta agosto no muestran un crecimiento del volumen exportado frente a 2025. Lo favorable para el sector está principalmente relacionado con la capacidad de mantener un elevado valor de las ventas externas pese a la reducción de los sacos enviados.
Los precios internacionales siguen siendo determinantes
El precio internacional del café constituye otro elemento fundamental para entender el panorama. Al 18 de septiembre, la Federación Nacional de Cafeteros registraba una cotización de US$2,8050 por libra en la Bolsa de Nueva York y un precio interno de referencia de $2.030.000 por carga de 125 kilogramos.
Esto significa que el desempeño de las exportaciones durante los próximos meses no dependerá exclusivamente de cuántos sacos logre producir Colombia. También será determinante el precio internacional al momento de realizar las ventas y la tasa de cambio, debido a que los ingresos de los exportadores se reciben principalmente en dólares.
Asoexport también destacó durante su balance del primer semestre que la fuerte apreciación del peso colombiano había ejercido presión sobre los márgenes de los exportadores, debido a que los ingresos obtenidos en dólares se convierten posteriormente a pesos.
La logística también será clave
El cierre de 2026 estará acompañado por retos logísticos. En agosto, el terremoto registrado en Colombia provocó una suspensión temporal de operaciones en el puerto de Buenaventura, uno de los principales puntos utilizados para la salida del café colombiano.
La Federación Nacional de Cafeteros aseguró entonces que los despachos continuaban realizándose a través de otros puertos, principalmente Cartagena y Santa Marta, mientras se adelantaban las inspecciones correspondientes en Buenaventura. Asoexport, por su parte, había advertido sobre las dificultades que las condiciones viales y portuarias podían generar para la cadena exportadora.
La situación puso de manifiesto la importancia de contar con diferentes alternativas logísticas para evitar que problemas en un punto de salida interrumpan el comercio exterior del grano.
Un cierre de año que dependerá de varios factores
Con la llegada del último trimestre, el sector cafetero colombiano enfrenta un escenario diferente al de 2025. La producción se encuentra por debajo de los niveles del año anterior y las exportaciones también presentan una reducción en volumen.
Sin embargo, el café colombiano mantiene una posición importante en los mercados internacionales y continúa generando ingresos elevados debido al nivel de los precios. Asoexport considera que el segundo semestre puede avanzar hacia una normalización de los flujos comerciales, aunque esa evolución estará condicionada por la producción disponible, el clima, los precios internacionales, la tasa de cambio y la logística portuaria.
Por ahora, las cifras disponibles permiten hablar de expectativas de estabilización y normalización, más que de una expansión del volumen exportado. El resultado definitivo del año dependerá de cómo evolucionen estos factores durante los meses restantes de 2026.




