Expertos del sector rural y agropecuario han comenzado a evaluar las propuestas de los candidatos presidenciales de Colombia para 2026, centrándose en aspectos como productividad, acceso a la tierra, crédito rural, infraestructura, sostenibilidad y reducción de la pobreza en el campo.
Según un análisis del Observatorio Rural de la Universidad de La Salle, el principal desafío del agro colombiano no es la falta de recursos, sino problemas estructurales relacionados con el uso del suelo, las debilidades institucionales, las restricciones de mercado y las limitaciones de capital humano. Los expertos señalan que las propuestas deben ser evaluadas por su capacidad real para enfrentar estas causas profundas y no solo por la magnitud de sus promesas.
Entre las principales propuestas para el campo se destacan:
- Abelardo de la Espriella propone incorporar dos millones de nuevas hectáreas cultivadas, generar más de 600.000 empleos rurales, titular tierras campesinas y crear una Escuela de Emprendedores Rurales para formar a 100.000 jóvenes.
- Iván Cepeda plantea fortalecer la economía campesina, ampliar la inversión social en zonas rurales, garantizar acceso a educación y servicios en territorios apartados y promover un modelo de desarrollo sostenible con menor dependencia de actividades extractivas.
- Paloma Valencia propone fortalecer el campo mediante programas de sustitución de cultivos ilícitos, infraestructura, incentivos a la producción y una política de seguridad orientada a recuperar territorios afectados por grupos armados.
- Sergio Fajardo enfoca su propuesta en aumentar la productividad agropecuaria, impulsar el catastro multipropósito, promover agricultura sostenible y brindar apoyo integral al campesinado mediante asistencia técnica y desarrollo regional.
Diversos expertos coinciden en que las propuestas más sólidas son aquellas que combinan acceso a crédito, asistencia técnica, infraestructura vial, comercialización, innovación tecnológica y seguridad jurídica sobre la tierra. También advierten que muchas promesas deberán demostrar su viabilidad fiscal y capacidad de implementación para producir cambios reales en el campo colombiano.
La discusión sobre el agro se ha convertido en uno de los temas centrales de la campaña, dado que el desarrollo rural sigue siendo clave para reducir la desigualdad, mejorar la seguridad alimentaria y consolidar la paz en amplias regiones del país.




