Una mujer de 32 años identificada como Hannah Mercado, residente en Denver, Estados Unidos, asegura que estuvo médicamente muerta durante alrededor de un minuto tras sufrir complicaciones graves luego de dar a luz a su segundo hijo, y que en ese breve lapso vivió una experiencia cercana a la muerte que transformó su fe y percepción de la vida.
Según relató Hannah, el parto de su segundo hijo Wells transcurrió sin mayores complicaciones, pero aproximadamente doce horas después comenzó a experimentar dolores intensos y coágulos grandes que la alarmaron. Tras una ecografía confirmaron que parte de la placenta había quedado retenida en su cuerpo, lo que provocó una hemorragia severa y la necesidad de una intervención médica de emergencia.
Durante la operación, su corazón dejó de latir y su estado fue plano por casi un minuto. En ese tiempo, Hannah dice haber tenido una vivencia extracorporal en la que sintió que su “alma flotaba” sobre su cuerpo y vio una intensa luz blanca que le transmitió paz y tranquilidad. “Fue entonces cuando supe que estaba muerta”, afirmó, describiendo la luz como más brillante que cualquier cosa que haya visto.
La experiencia terminó de forma abrupta cuando, según ella, sintió un fuerte impulso que la devolvió a la vida, momento en el cual entró en pánico. Tras recuperar la conciencia, requirió dos transfusiones de sangre debido a la pérdida significativa de sangre.
Hannah asegura que este episodio cerca de la muerte reforzó su fe religiosa y le hizo perder el miedo a morir, ya que interpretó su vivencia como una confirmación de la existencia de una vida después de la muerte.




