Exitoso fin del carnaval de Negros y Blancos

Monumentales obras de carrozas, carros alegóricos, comparsas,

murgas y disfraces individuales dieron forma a un recorrido que reunió el esfuerzo de

artistas y familias, consolidando un mosaico de identidad que emocionó a miles de

espectadores para despedir la versión 100 del Carnaval de Negros y Blancos que se celebra en Pasto en los primeros días de cada año.

En total se presentaron 29 disfraces individuales, 10 murgas de metales y maderas, 10

murgas de fuelles y cuerdas, 10 murgas de instrumentos andinos, 25 comparsas, 10

carros alegóricos, la carroza real, 12 carrozas y una carroza adicional en la categoría

“Toda una vida de Carnaval”..

Cada propuesta fue un testimonio de ingenio y dedicación, donde, a 100 años del Corso

de Flores, estructuras gigantes, personajes vibrantes y escenas llenas de simbolismo

hicieron del desfile una experiencia inolvidable, donde la tradición se transformó en arte

vivo.

La celebración continuó en la tarde con la Rumba Carnavalera en las plazas, donde la

música festiva y los ritmos bailables contagiaron de goce y alegría a la multitud.

En la Plaza del Carnaval, la jornada arrancó con la presentación de Afroonda Orquesta,

seguida por el Grupo Amistad, Adrián Bravo y su Orquesta, Sexy Canela, Banda Bravura,

David Pabón, y el cierre a cargo de la Dan Den de Cuba, que encendió la alegría de los

asistentes con su energía desbordante.

Simultáneamente, en la Plaza de Nariño, el público disfrutó de Andes de Canchala,

continuó con Rubio Hoyos y su Grupo Ideal, la Orquesta Clase Aparte de Colombia, La

Parranda del Sur, la Orquesta Calle Nuestra, y tuvo como invitados especiales a Jean

Carlo Centeno y Roberto Blades, quienes coronaron la noche con un despliegue de ritmo

y sabor.

Y mientras la gente disfrutaba recorriendo las calles de pasto jugando a pintarse de blanco, los jurados calificaban los distintos trabajos de los artesanos del carnaval. Son las carrozas las que despiertan el mayor interés.

Y fue “Indomable” la carroza ganadora. Un homenaje a las mujere4s y a las cultoras del continente africano como punto de or+igen y sostenimiento de la vida y la memoria. La obra del maestro Oscar Fernando Ruano Luna, representaba a la madre, la niñez y la guerrera que con sabiduría transmite tradiciones entre lo ancestral y el presente.

La segunda mejor calificada fue “Carnaval de Negros y Blancos” que invitaba a enterrar la tristeza. Un tributo a la creatividad de los artesanos, quienes transforman el barro y el papel en imponentes carrozas multicolores que desfilan bajo una lluvia de talco y serpentinas. Cada figura y cada máscara, un testiominio de la memoria identitaria de un pueblo que sueña, esculpe y baila al ritmo del son sureño.

Muchas otras obras más fueron reconocidas. Pero para los artistas del carnaval el mayor reconocimiento es la aceptación del público y los aplausos a lo largo de los siete kilómetros de recorrido a través de una senda colmada de espectadores entre lugareños y visitantes llegados desde distintos lugares del país y del mundo.