Los excombatientes que permanecen en el Valle del Guamuez, Putumayo, pidieron garantías de seguridad y continuidad para su proceso de reincorporación, luego de la decisión del Gobierno de poner fin a la Zona de Ubicación Temporal.
La situación de un grupo de excombatientes en el departamento del Putumayo genera preocupación después de que el Gobierno Nacional anunciara el cierre de la Zona de Ubicación Temporal (ZUT) ubicada en el municipio de Valle del Guamuez.
En este espacio permanecían integrantes de la Coordinadora Nacional Ejército Bolivariano, quienes habían entregado sus armas y comenzado un proceso de tránsito hacia la vida civil. El Gobierno estableció que la zona dejará de funcionar a partir del próximo 30 de septiembre de 2026.
Piden garantías para continuar en la vida civil
Tras conocerse la decisión, varios de los excombatientes optaron por abandonar el lugar, mientras que otro grupo decidió permanecer en la zona y solicitar al Gobierno garantías para su seguridad.
Quienes continúan allí aseguran que su intención es mantenerse alejados de las armas y avanzar en su proceso de reincorporación. Por ello, han pedido la presencia de las entidades encargadas de acompañar el proceso y claridad sobre lo que ocurrirá después del cierre.
La preocupación principal está relacionada con la seguridad, debido a que abandonar el espacio sin una ruta clara podría dejarlos expuestos a diferentes riesgos en una región donde todavía existe presencia de estructuras armadas.
Un proceso que apenas había comenzado
La Zona de Ubicación Temporal fue creada como parte de los acuerdos alcanzados durante los diálogos de paz entre el Gobierno y la Coordinadora Nacional Ejército Bolivariano.
El pasado 18 de junio, cerca de un centenar de integrantes ingresaron al proceso después de entregar sus armas y abandonar los uniformes, con la expectativa de iniciar una nueva etapa lejos del conflicto armado.
Sin embargo, el cierre anticipado de la zona ha generado interrogantes sobre la continuidad de los programas de reincorporación, la protección de los excombatientes y las alternativas que tendrá el grupo para continuar su tránsito hacia la legalidad.
Preocupación por el futuro
La situación en Putumayo se suma a las dificultades que atraviesan otros procesos de reincorporación en Colombia. La Agencia para la Reincorporación y la Normalización (ARN) enfrenta además restricciones presupuestales que podrían afectar programas de seguridad, asistencia y apoyo económico destinados a miles de personas en proceso de reincorporación.
Por ahora, los excombatientes que permanecen en la ZUT insisten en que no quieren regresar a la confrontación armada y reclaman condiciones que les permitan continuar con su proceso de vida civil.
El caso del Valle del Guamuez se convierte así en uno de los principales retos para la política de reincorporación del Gobierno, especialmente por la necesidad de garantizar que quienes abandonaron las armas puedan hacerlo sin quedar nuevamente expuestos a la violencia.





