Gran parte del continente europeo continúa soportando una ola de calor excepcional que ha llevado los termómetros a niveles históricos. Las autoridades han emitido alertas sanitarias debido al riesgo para adultos mayores y personas con enfermedades crónicas. Además, la sequía y los incendios forestales mantienen en alerta a varios países, mientras científicos advierten que este tipo de fenómenos extremos podrían ser cada vez más frecuentes debido al cambio climático.




