El Pincha llega al Clausura con grandes ambiciones pero un arranque que no refleja su potencial real
Estudiantes de La Plata es uno de los clubes más históricos del fútbol argentino con cuatro títulos de la Copa Libertadores y una tradición de excelencia que lo convierte en uno de los equipos más respetados del continente, pero el inicio del Torneo Clausura 2026 no ha estado a la altura de esa historia: cero puntos después de la derrota 2-0 ante Independiente en el debut y con la segunda fecha aplazada, lo que deja al Pincha en una posición incómoda en la Zona A que necesita corregirse urgentemente esta tarde ante Defensa y Justicia. Alexander Medina llegó al club con credenciales importantes y con la misión de devolver a Estudiantes a la pelea por los títulos después de varios semestres sin lograr clasificar a las instancias finales de los torneos locales.
Lo que genera optimismo en el entorno platense más allá del mal arranque es la calidad del plantel que tiene Medina a disposición: Guido Carrillo como goleador experimentado, Adolfo Gaich como segunda opción de ataque, Gabriel Neves y Santiago Ascacíbar controlando el mediocampo y una defensa con Ramiro Funes Mori como referente que debería ser una de las más sólidas de la Zona A. Además la venta de Mikel Amondarain al Bologna de Italia por más de 10 millones de euros le dio al club recursos frescos para reforzarse en el mercado de pases y competir con mayores herramientas en la segunda mitad del año. Estudiantes tiene el potencial para ser protagonista en el Clausura pero necesita empezar a ganar partidos ahora mismo porque en el fútbol argentino moderno los torneos cortos no perdonan los arranques lentos y esta tarde ante Defensa y Justicia no hay margen para otro tropiezo.




