La inundación los sorprendió en clases y tuvieron que evacuar.
Una escena de verdadero terror se registró en la vereda Paunita, municipio de Muzo, donde la Institución Educativa Nuestra Señora de la Naval volvió a inundarse de manera repentina, esta vez en plena jornada escolar y con estudiantes dentro de las aulas. La emergencia, provocada por las intensas lluvias y el colapso del sistema de alcantarillado de una quebrada cercana, encendió todas las alarmas en la comunidad. El agua ingresó sin control, cubriendo salones completos, pupitres y materiales escolares en cuestión de minutos. Lo más grave es que el hecho ocurrió mientras los alumnos recibían clases, lo que generó momentos de angustia, gritos y desesperación. Los docentes tuvieron que reaccionar rápidamente para evacuar a los menores, evitando que la situación pasara a mayores. Padres de familia denunciaron que este no es un caso aislado. Según aseguran, la institución ha sufrido varias inundaciones en el pasado, sin que hasta ahora exista una solución definitiva. “Esto ya se ha repetido muchas veces. Hoy nuestros hijos estuvieron en peligro real”, expresó Ricardo Sandoval, padre de un estudiante del sector, quien pidió intervención urgente de las autoridades. La comunidad también cuestionó la falta de acciones concretas por parte de las entidades competentes. Aunque la Unidad de Gestión del Riesgo del departamento de Boyacá ha realizado visitas técnicas previas, aseguran que no se han ejecutado obras que mitiguen el problema. El taponamiento del alcantarillado y la falta de mantenimiento siguen siendo las principales causas de estas emergencias. El riesgo no es menor. Además de la posibilidad de caídas o arrastre por corrientes, la presencia de agua dentro de las aulas incrementa el peligro de accidentes eléctricos, especialmente en espacios donde hay instalaciones energizadas. Cada nueva lluvia representa una amenaza directa para estudiantes y docentes. Este nuevo episodio deja en evidencia la vulnerabilidad de la infraestructura educativa rural y la urgencia de intervenir de manera inmediata. La educación no puede desarrollarse en medio del miedo ni bajo condiciones que pongan en riesgo la vida. La comunidad de Paunita hizo un llamado desesperado a la Gobernación de Boyacá para que actúe sin más dilaciones. Exigen soluciones reales, obras de mitigación y garantías para que los estudiantes puedan asistir a clases sin temor. Hoy, más que una emergencia, lo ocurrido en Muzo es una advertencia clara: si no se toman medidas urgentes, la próxima inundación podría terminar en tragedia. Aquí no solo se habla de daños materiales, sino de vidas humanas que siguen expuestas a un peligro inminente.



