Por: Jorge Arturo Bravo
Caminando por las calles de mi ciudad, de mi bella ciudad sorpresa y observar, con mirada periodística, la actitud de un buen número de pastusos, hombres y mujeres, veo con tristeza que estamos perdiendo todo, todo aquello tan bonito que siempre caracterizaba a los pastusos; pues, hemos perdido la capacidad de asombro, la capacidad de admiración, de sensibilidad, ya nadie se asombra ni se admira, ni siente pena de nada.
Hemos perdido el espíritu de civismo y patriotismo que también nos caracterizaba, era hermoso, hasta hace varios lustros, quizá décadas, cómo los días de fiesta nacional: en todos los hogares, o al menos en la gran mayoría, en los edificios públicos y privados, en los colegios, también en las emisoras, para dar ejemplo, se izaba el pabellón nacional, nuestra gloriosa bandera colombiana; pero hoy nadie la iza, como sucedió el pasado 7 de agosto, pues pasaron esta fecha totalmente desapercibida, indiferentes, y lo peor, es que no saben ¡qué carajo! se celebra este día”.
Nos estamos caracterizando por ser indiferentes, podemos observar que una persona inescrupulosa arroja basura en las esquinas y no decimos nada, no hacemos nada; vemos un señor o una señora, incluso a una señorita que va de pie en el bus, y no le cedemos el puesto, en una actitud de mala educación, pues somos buenos para hacernos los de la “la vista gorda”, pero esto no solo sucede en los buses, también en el andén, cuando no cedemos el paso
Que los tiempos de ayer han cambiado, es cierto, pero los buenos modales, las buenas costumbres, las elementales normas de urbanidad, no se pueden perder; no seamos indiferentes ante las situaciones anómalas que pasan, no nos quedemos callados y denunciemos; pero, no obstante, sigamos, aplicando el método socrático, inculcando los valores, y qué mejor que hacerlo con el ejemplo; de hecho, «Dar ejemplo no es la principal manera de influir sobre los demás; es la única manera», dijo alguna vez Albert Einstein
Se olvidan que la grandeza de una persona no está en los títulos que tenga, en el último modelo del vehículo que tiene, en el cargo que ocupa, o en los viajes que realiza, No, la grandeza está en la sencillez, en la buena educación.

