Una grave alerta de seguridad mantiene en máxima preocupación a comerciantes del occidente del departamento, tras múltiples reportes sobre la presencia de al menos cuatro jóvenes que se movilizan en motocicletas entre diferentes municipios, presuntamente cometiendo estafas sistemáticas en establecimientos comerciales. La situación ha generado un ambiente de desconfianza y alerta permanente entre quienes dependen de sus negocios para subsistir.
Según las denuncias ciudadanas, los individuos han sido vistos en varios puntos de la región aplicando un mismo modus operandi, lo que hace pensar en una acción organizada. En el municipio de Maripí, varios comerciantes aseguran haber recibido pagos con billetes falsificados luego de realizar ventas de manera normal, sin percatarse en el momento de la irregularidad del dinero. El engaño solo fue detectado horas después, cuando intentaron utilizar el efectivo.
La situación también se habría repetido en el municipio de Muzo, donde los presuntos responsables ingresaron a establecimientos de comidas rápidas, consumieron productos y posteriormente presentaron comprobantes de transferencias electrónicas. Sin embargo, al verificar las transacciones, estas resultaron ser falsas o manipuladas, dejando a los comerciantes sin el pago correspondiente.
De acuerdo con la información preliminar, los implicados se movilizan rápidamente entre poblaciones, lo que les permite actuar en distintos municipios en poco tiempo y dificulta su identificación y captura por parte de las autoridades. Esta movilidad constante ha encendido las alarmas en toda la zona.
El impacto económico ya se siente. Varios comerciantes reportan pérdidas y aseguran que el temor va en aumento ante la posibilidad de ser víctimas de esta modalidad. Algunos incluso han optado por extremar medidas de verificación, retrasando transacciones y generando incomodidad entre clientes.
Las autoridades ya fueron notificadas y adelantan labores de verificación, seguimiento y recolección de información para dar con los responsables. Mientras tanto, hacen un llamado a los comerciantes para que verifiquen cuidadosamente los medios de pago, eviten confiar en comprobantes sin validar y reporten cualquier situación sospechosa.
La preocupación crece y el mensaje es claro: la comunidad pide acciones rápidas para frenar esta cadena de estafas que está afectando la economía local y sembrando temor en el sector comercial.



