Los colombianos que necesiten viajar con urgencia a Estados Unidos ahora cuentan con una alternativa para intentar reducir el tiempo de espera de su entrevista para la visa. La Embajada estadounidense en Bogotá hace parte de un programa piloto que permite solicitar una cita acelerada mediante el pago de una tarifa adicional de USD 750, equivalente a cerca de $2,3 millones de pesos colombianos.
La iniciativa fue puesta en marcha por el Departamento de Estado de Estados Unidos y, según la información publicada, estará disponible hasta el 31 de diciembre de 2026. El mecanismo es voluntario y busca ofrecer una opción adicional a las personas que tienen necesidades urgentes de viaje.
Sin embargo, pagar la tarifa adicional no significa que la visa será aprobada. El beneficio consiste únicamente en la posibilidad de acceder a una entrevista en una fecha más cercana, siempre que existan espacios disponibles y el solicitante cumpla con las condiciones establecidas.
¿Cómo funciona el proceso?
Quienes estén interesados deben comenzar realizando el procedimiento habitual para solicitar la visa. Esto incluye pagar la tarifa correspondiente al trámite, conocida como MRV, que para las visas de visitante B1/B2 es de USD 185, y posteriormente programar una entrevista.
Una vez completado ese proceso, los solicitantes que sean elegibles podrán encontrar dentro del sistema la opción para solicitar una cita acelerada. Si hay disponibilidad, deberán asumir el pago adicional de USD 750 para acceder a esta alternativa.
El programa está dirigido específicamente a determinados solicitantes de visas de visitante B1/B2, utilizadas principalmente para viajes de negocios o turismo.
El pago no elimina los requisitos de la visa
Aunque el nuevo mecanismo puede reducir el tiempo de espera para la entrevista, los solicitantes todavía deben cumplir con todos los requisitos habituales del proceso migratorio estadounidense.
Además, la tarifa de USD 750 no constituye un pago por la aprobación de la visa ni garantiza un resultado favorable. La decisión final continuará dependiendo de la evaluación realizada por las autoridades consulares.
La medida representa una nueva alternativa para quienes necesitan viajar a Estados Unidos en un plazo más corto, pero implica un costo considerablemente superior al de la tarifa regular de solicitud.



