En una de las mayores tensiones militares de la última década, Estados Unidos e Israel han iniciado una operación militar conjunta contra Irán, marcando un punto crítico en la política internacional y generando repercusiones globales.
La ofensiva fue anunciada este sábado por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, como una “operación de combate masiva” con el objetivo de **neutralizar capacidades militares iraníes, impedir el desarrollo de armas nucleares y desarticular la influencia del régimen iraní en la región”. Trump incluso urgió al pueblo iraní a levantarse contra sus gobernantes, calificando la acción como una oportunidad para “recuperar su país”.
Desarrollo de los ataques y respuesta iraní
Desde primeras horas de la mañana, las fuerzas aéreas y navales estadounidenses e israelíes lanzaron ataques coordinados en múltiples ciudades iraníes, incluidos puntos estratégicos en Teherán, Isfahán y Qom, con explosiones reportadas y columnas de humo visibles en el horizonte. Los ataques se centraron en instalaciones militares, centros de mando y sistemas de defensa aérea.
En respuesta, las fuerzas armadas de Irán dispararon misiles balísticos hacia territorio israelí y bases militares estadounidenses en el Golfo Pérsico, intensificando el conflicto y obligando al cierre del espacio aéreo sobre varios países de la región.
Aunque algunos medios y declaraciones oficiales iniciales afirmaron que el líder supremo iraní, Ayatollah Ali Khamenei, y otros altos mandos fueron eliminados en los ataques, esta información no ha sido confirmada de manera independiente. Voces oficiales iraníes aseguraron que Khamenei se encuentra fuera de la capital y en un “lugar seguro”.



