La guerra en Europa del Este registra una marcada aceleración estratégica tras confirmarse que Estados Unidos habilitó nuevas licencias para la entrega de sistemas de defensa antiaérea y misiles Patriot a Ucrania. El anuncio generó una inmediata reacción de las autoridades rusas, coincidiendo además con la interceptación de cazas rusos en el espacio aéreo del mar Báltico por parte de fuerzas aéreas de Finlandia y Suecia.
Paralelamente, los mercados globales de energía reaccionaron con volatilidad ante los reportes de incidentes marítimos en el Estrecho de Ormuz, donde se registraron despliegues militares y tensión con aeronaves no tripuladas.
Paralelamente, los mercados globales de energía reaccionaron con volatilidad ante los reportes de incidentes marítimos en el Estrecho de Ormuz, donde se registraron despliegues militares y tensión con aeronaves no tripuladas.


