El Gobierno de Colombia oficializó la venta de su participación en Coltel, empresa que opera la marca Movistar en el país, marcando así su salida definitiva del sector de telecomunicaciones móviles.
La operación fue adquirida por la multinacional Millicom, que ya tenía presencia en la compañía y ahora asume el control total de la operación en Colombia.
Según lo informado, la transacción se cerró por aproximadamente 205 millones de dólares, recursos que ingresarán a las arcas del Estado.
¿Qué significa esta decisión?
Con esta venta, el Estado colombiano deja de ser accionista del negocio móvil y se concentra exclusivamente en su rol de regulador del sector de telecomunicaciones.
El Gobierno argumenta que esta medida busca:
- Reducir su participación en actividades empresariales competitivas.
- Optimizar el uso de recursos públicos.
- Fortalecer la supervisión y regulación del mercado.
Impacto en el mercado
El cambio de control no implica la desaparición de la marca Movistar, que seguirá operando en el país. Sin embargo, el sector queda ahora más concentrado en manos de grandes operadores como Claro y Tigo.
Analistas del sector señalan que este movimiento podría:
- Aumentar la competencia en inversión tecnológica (como redes 5G).
- Generar cambios graduales en tarifas y servicios.
- Reconfigurar el panorama de las telecomunicaciones en Colombia.
La decisión se enmarca en una tendencia global donde varios Estados están reduciendo su participación en empresas de telecomunicaciones para enfocarse en la regulación y supervisión del mercado, dejando la operación en manos del sector privado.




