Piedad Figueroa y su Estación de Luz

Piedad Figueroa A. nace en San Pedro, municipio de Potosí (N). Licenciada en Filosofía y Letras de la Universidad de Nariño, postgraduada en Docencia Universitaria.
Pablo Emilio Obando.

Piedad Figueroa A. nace en San Pedro, municipio de Potosí (N). Licenciada en Filosofía y Letras de la Universidad de Nariño, postgraduada en Docencia Universitaria. Ha ejercido brillantemente los cargos de Subsecretaria de Calidad Educativa en el municipio de Pasto, docente, coordinadora Académica en San Felipe Neri de Pasto, catedrática de importantes universidades en el departamento de Nariño.

Gracias a su compromiso y preparación fue llamada por el alcalde municipal de Pasto, Nicolás Toro Muñoz, para ocupar el cargo de Secretaria de Educación del municipio de Pasto. Su nombramiento despertó gran expectativa por parte de la comunidad educativa.

El crítico José Luis Diaz Granados expresa sobre la producción literaria de Piedad Figueroa A. que «Es conmovedora tu sensibilidad y tu sorprendente capacidad imaginativa para lograr una sencilla pero sólida expresión poética..».

En el mes de enero de 2019 publica su poemario Estación de Luz, que recoge versos , palabras y pensamientos de un ser en la búsqueda permanente de la verdad : «Nos fuimos de nuestra tierra en busca de una luz pero al final tuvimos que regresar porque esa luz había estado siempre en casa…».

Sobre su texto también escribe el poeta Fredy Ramos: «Tiene como punto de partida el amor, que es arte, palabra y también el inicio de una espiral que representa nuestra existencia en un movimiento continuo y un eterno retorno hacia afuera en un juego de símbolos que hablan del ser del Sur, la chacana y de una urdimbre que entreteje un verde que es de todos los colores… «.

En su búsqueda, sin retorno y sin partida expresa evocando a una figura que existe únicamente en su memoria : «Vuelve… La tierra es fértil, como fértil la sonrisa/El canto en la guitarra ya palpita /Dame la nota… que me haga estremecer…».

Estación de Luz es una muerte y una resurrección, un canto a la Luna en pleno amanecer. «Cuando entonces desde los pies nos crece la mañana…», y en ese amanecer descubre que ella «Vuelve al sueño, donde me crecía/Sobre los pies la tierra/Y en esa tierra supe que el mundo es ilusión/Que él solo se deshace…».

Piedad Figueroa nos regala una Estación de Luz en la que el anacoreta se recrea para encontrarse a sí mismo en la imagen de los otros que también son él. Es la puerta de una casa sin paredes ni puertas, ese paraíso que se esconde en las turbias miradas de una niña perdida y extasiada del color del viento que baña su rostro. Neblina larga y estrecha que pinta una sonrisa mientras el árbol enciende un gemido de olvidos y nostalgias.

Gracias poetisa Piedad Figueroa por llevarnos a esa Estación de Luz en la cual vibran las guitarras en caminos de sombras, sonidos y lágrimas.

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