En un mundo donde la maternidad y el trabajo a menudo chocan, tres madres solteras, Madeleine Enríquez, Marcela Salas y Karen Oviedo, destacan las dos primeras en la empresa Protegemos, donde la mayoría de las mujeres son cabezas de familia. Madeleine, jefa de talento humano, Marcela, tesorera de la empresa, y Karen, docente universitaria son ejemplos inspiradores de mujeres que equilibran con éxito múltiples roles mientras enfrentan desafíos significativos.
LOS DESAFÍOS DE LAS MADRES TRABAJADORAS
Madeleine Enríquez, con una perspectiva desde su rol como líder de recursos humanos, reconoce los desafíos únicos que enfrentan las madres trabajadoras. Gestión del tiempo, acceso a cuidado infantil de calidad y flexibilidad laboral son solo algunos de los obstáculos que enfrentan a diario. Además, las madres solteras como ella enfrentan una presión adicional para equilibrar múltiples responsabilidades, lo que puede afectar su bienestar emocional y físico. Sin embargo, Madeleine destaca la importancia de implementar políticas laborales y sociales que apoyen a las madres en su búsqueda de un equilibrio entre el trabajo y la familia.
ENTRE EL HOGAR Y LA CARRERA
Marcela Salas, desde su posición como tesorera de Protegemos, comparte su experiencia personal como madre soltera y líder del hogar. Reconoce los enormes desafíos que enfrenta a diario, pero también destaca la oportunidad para crecer y fortalecerse. La gestión del tiempo se vuelve crucial, y Marcela debe ser estratégica para cumplir con todas sus responsabilidades. Sin embargo, encuentra la fuerza para perseverar y brindar lo mejor de sí misma en ambos ámbitos gracias al apoyo de sus colegas y la flexibilidad de la empresa.
EQUILIBRANDO TRABAJO Y MATERNIDAD
Karen Oviedo, diseñadora gráfica y madre de Manuel y Gonzalo, enfrenta el desafío de combinar su carrera con la crianza de sus hijos sin descuidar ninguno. Aunque su trabajo con proyectos de ONU Mujeres le apasiona, encontrar tiempo de calidad para sus hijos es una prioridad. Como docente universitaria y diseñadora gráfica con enfoque de género, Karen también busca educar a sus hijos con la intención de promover la igualdad de oportunidades y situaciones. A través de su trabajo, impacta constantemente vidas de mujeres y estudiantes, mientras contribuye significativamente a la vida de sus hijos. Karen demuestra que es posible ser una madre profesional exitosa sin comprometer el cuidado y la atención hacia la familia.
En un mundo donde las mujeres luchan por equilibrar el trabajo y la familia, la estabilidad laboral de empresas y entidades demuestra que con apoyo y flexibilidad, las madres pueden alcanzar sus metas profesionales y personales. Madeleine, Marcela y Karen son ejemplos vivos de mujeres que, a pesar de los desafíos, encuentran la determinación y la resiliencia necesarias para prosperar tanto en el trabajo como en el hogar.

