Inglaterra domina el historial pero Noruega tiene el arma más peligrosa del mundo para cambiar la historia
En doce enfrentamientos totales a lo largo de la historia, Inglaterra ha dominado con autoridad la rivalidad ante Noruega: siete victorias contra apenas dos de los escandinavos y tres empates, con el último duelo entre ambos fechado en septiembre de 2014 en Wembley, donde un gol de Wayne Rooney le dio a los ingleses la victoria por la mínima. Lo más llamativo de este historial es que nunca antes se habían cruzado en una fase eliminatoria de una Copa del Mundo, convirtiendo el partido de hoy en Miami en un duelo absolutamente inédito en la historia mundialista de ambas selecciones, lo que añade un elemento de incertidumbre que los números históricos no pueden resolver.
El momento más recordado de esta rivalidad tiene un sabor amargo para los ingleses: el 2-0 de Noruega en la clasificación para el Mundial de 1994 que dejó a Inglaterra fuera de Estados Unidos, uno de los golpes más dolorosos de la historia del fútbol inglés en el siglo XX. Treinta y dos años después, ambas selecciones vuelven a encontrarse con mucho más en juego: una semifinal del Mundial 2026 espera al ganador. Inglaterra tiene el historial, la experiencia y la localía emocional de jugar en suelo norteamericano con millones de aficionados anglófonos en las gradas. Noruega tiene a Erling Haaland, y en este Mundial eso ha demostrado ser suficiente para eliminar a cualquiera.




