La esposa de Brayan Campo defendiendo su inocencia y afirmando que él siempre sostuvo que no era culpable indica una fuerte tensión emocional y familiar en medio de una tragedia tan impactante como el feminicidio de Sofía Delgado.
El hecho de que ella también insista en que no está involucrada en el caso podría reflejar el deseo de proteger su propia imagen y la de su familia en medio de acusaciones graves. Esta situación pone de manifiesto los complejos temas de culpabilidad, justicia y el dolor que enfrentan las familias en casos de violencia de género. El caso del feminicidio de Sofía Delgado es realmente desgarrador y pone de relieve la grave problemática de la violencia de género en la sociedad. La confesión de Brayan Campo y su posterior indicación del lugar donde enterró el cuerpo de la niña es un desarrollo impactante que resalta la brutalidad del crimen.
La situación de Evelyn Rodas, quien ha sido dejada en libertad pero sigue ligada al proceso, también añade complejidad al caso. Su insistencia en que no tenía conocimiento del crimen de su esposo plantea interrogantes sobre su papel en la situación y las dinámicas de poder en relaciones donde ocurren actos de violencia.
Las declaraciones en redes sociales y en medios de comunicación reflejan la angustia y el intento de distanciarse de un crimen tan atroz, pero también pueden ser interpretadas de diferentes maneras en el contexto de la investigación. Este caso no solo busca justicia para Sofía, sino que también pone de manifiesto la necesidad de abordar las raíces de la violencia y el feminicidio en la sociedad.

