espíritu de cobardía

No se nos ha dado un espíritu de cobardía. Al contrario, se nos ha dado un espíritu de poder, amor y dominio propio.Con disciplina, determinación y fe, el hombre puede lograr lo inimaginable. No para vanagloriarse, tampoco para dejarse nublar por el ego. Simplemente porque de el pueden emerger grandes cosas. No nacimos para ser perfectos, no buscamos la perfección, pues esta es una cualidad divina que no nos compete. Pero si hemos sido diseñados para ejercer poder en la tierra. No para domniarla tiránicamente, para gestionaral con sabiduria. Pues no somos dueños, somos mayordomos. Somos grandes y no lo sabemos. Estamos enviciados, cegados por placeres y paralizados por banalidades. ¿Te has preguntado que sería de ti si realmente hicieras lo que sabes que tienes que hacer?

Facebook
Twitter
LinkedIn
Pinterest