La Roja se convirtió en la selección más dominante de su generación con dos mundiales y dos europeos
España completó en el Mundial 2026 de Norteamérica el ciclo más glorioso de la historia del fútbol español y uno de los más extraordinarios que ha visto el fútbol mundial en el siglo XXI. La victoria ante Argentina en la final del MetLife Stadium con el gol de Ferran Torres en la prórroga fue el cuarto título de una generación que comenzó a escribir su leyenda en Sudáfrica 2010 con el gol de Iniesta al 116 minutos ante Países Bajos y que no ha parado de acumular trofeos desde entonces. Entre los dos mundiales de 2010 y 2026 España además ganó las Eurocopas de 2012 y 2024, convirtiéndose en el único país de la historia que ganó cuatro torneos internacionales consecutivos, una hazaña que ninguna otra selección había logrado jamás en el fútbol moderno.
Lo que hace especialmente emotivo el Mundial 2026 es el contraste generacional que representa: mientras en 2010 ganaron Xavi, Iniesta, Villa, Casillas y Puyol, en 2026 fueron Lamine Yamal, Pedri, Cucurella, Oyarzabal y Ferran Torres los protagonistas de un triunfo que pertenece a una generación completamente diferente pero igual de talentosa. Lamine Yamal cumplió el sueño de convertirse en el jugador más joven en ganar un Mundial siendo decisivo a lo largo de todo el torneo, Cucurella fue el mejor lateral izquierdo del campeonato con su famosa salvada sobre la línea ante Francia en semis y Oyarzabal igualó el récord goleador de Butragueño y Villa con cinco tantos. Luis de la Fuente se convirtió en uno de los técnicos más exitosos de la historia de la selección española y el fútbol español celebró un título que tardó 16 años en regresar pero que llegó con la misma intensidad y la misma alegría que el primero.




