España sabe que no fue la mejor versión y que los dieciseisavos son el inicio de su verdadero Mundial
El propio cuerpo técnico de Luis de la Fuente reconoce internamente lo que los números no terminan de reflejar: ninguno de los cinco jugadores clave del equipo, Lamine Yamal, Nico Williams, Mikel Merino, Víctor Muñoz y Rodri, llegó al cien por ciento de su nivel en la fase de grupos. El plan era usar esas tres semanas para recuperar ritmo de competición tras temporadas largas y exigentes, pero no funcionó del todo. El empate 0-0 ante Cabo Verde en el debut fue el síntoma más evidente, y aunque las victorias ante Arabia Saudita y Uruguay corrigieron el rumbo, España llega a los dieciseisavos sabiendo que todavía tiene mucho margen de mejora.
La paradoja es que esa situación también tiene una lectura positiva: España llegó hasta aquí sin mostrar su mejor versión y aun así no recibió un solo gol, acumula 34 partidos oficiales sin derrota y termina líder de su grupo. De la Fuente fue claro en sus declaraciones: “El equipo siempre responde”, dijo tras la victoria ante Uruguay, una frase que resume la confianza de un seleccionador que sabe que cuando Yamal, Rodri, Pedri y Olise estén todos al máximo nivel simultáneamente, España puede ser imparable. Ante Austria esta tarde en Los Ángeles, la Roja tiene la oportunidad de dar ese salto definitivo de calidad que el torneo todavía le está esperando.




