España clasificó a octavos de final del Mundial sin mayores complicaciones. Le tocó enfrentar a Austria y goleó 3-0 con doblete de Mikel Oyarzabal y otro tanto de Pedro Porro, en una actuación que dejó a la Roja con la valla invicta y con Unai Simón metido en un registro enorme para el torneo.
Portugal, en la vereda contraria, sufrió hasta el cierre contra Croacia. La selección de Cristiano Ronaldo consiguió el 2-1 a los 94 minutos gracias a un cabezazo de Gonçalo Ramos, aunque los Vatreni llegaron al empate en el minuto 102. El VAR intercedió, anuló el tanto por offside y mandó a los lusos al cruce ibérico del lunes en Dallas.
Partido cerrado
Podría ser un partido mucho más cerrado de lo que sugieren los nombres. España llega con mejores sensaciones, todavía no recibió goles, aunque Portugal ya demostró contra Croacia que nunca se baja de un partido y que con Cristiano Ronaldo todo puede pasar. Dados los antecedentes, la serie podría extenderse hasta el alargue y, por qué no, a penales.
Portugal llega a octavos todavía revolucionado por el partido del jueves. Croacia se adelantó con un gol de Ivan Perisic, más tarde Cristiano Ronaldo igualó de penal y Gonçalo Ramos apareció en el descuento, cerca del final, para firmar el 2-1.
El cierre quedó envuelto en una polémica por la revisión del VAR que anuló el empate croata. Roberto Martínez defendió la labor arbitral después del partido. «No hubo decisiones erróneas. Hoy hemos tenido suerte», dijo el técnico.




