¡Ganó el fútbol! España derrotó 1-0 a Argentina y es campeón mundial

España venció 1-0 a Argentina en un partido en el que el campeón vigente no logró hacer pie y tuvo que batallar contra un rival que fue dueño de la pelota, de la intención y al final, con mucho mérito, del trofeo de campeón mundial.

Es la segunda corona de los europeos y el amargo adiós de un Messi que lideró a los suyos hasta la final pero al final no pudo ganar su segundo título. 

A los 4 minutos ya avisaba España, en un toma y dame de Olmo y Yamal que solo Dibu Martínez logró cortar. Vendría una dura falta de Mac Allister contra el rubio que ni amarilla merecía y era otra dosis de esa estrategia de ‘marcar la cancha’ que tantos réditos les dio a los argentinos en la semifinal contra Inglaterra.  

​A partir de ahí, vale decir, bajaba un cambio el equipo europeo, que había arrancado a puro vértigo. Yamal era la punta de lanza, ganando un par de cruces con Tagliafico, pero antes de la pausa de hidratación nadie se acordaba de los arcos.

​Se adueñaba de la pelota, en todo caso, el equipo de De La Fuente aunque poco remataba: hasta los 38 se animó de nuevo Oyarzábal, un tiro directo al cuerpo de Martínez, cuando tenía pase… El dominio, ante el inclemente sol -y el consecuente cansacio- no subía al marcador.

​Por fin, a los 40 minutos, recordó el árbitro que llevó las tarjetas, castigando al infaltable en las amonestaciones, Lisandro Martínez, por frenar la salida prometedora de Oyarzábal.

Un nuevo intento, desviado y todo, tendría España a los 42, el siempre ​luchador Cucurella, en una jugada que obligó a la salida de Martínez por lesión y a la llegada del campeón Otamendi. Y antes del descanso tuvo Argentina una clara opción cuando Unai Simón se la jugó y le quitó a Julián Álvarez la opción de remate.

Complemento de nervios y cambios

Scaloni salió al complemento con Paredes en vez de González y parecía prometedor, hasta que vino el susto: Baena aprovechó un robo y remató abajo para el lucimiento del Dibu Martínez. Llegó al partido Montiel (por Molina) y casi de inmediato se vistió de héroe, cuando a los 56, en un pase filtrado a Olmo, milagrosamente se le anticipó a Cucurella cuando aparecía con arco de frente para rematar.

Desperdició España el único tiro libre que concedía Argentina en el partido y se decidía De la Fuente por Pedri y Ferrán en lugar de Fabián y Oyarzábal para evitar los penaltis y a los 63 había un efecto, el remate de Olmo que complicó al Dibu a los 63 y el cabezazo de Ferrán en el pase atrás de Yamal. El problema para los ibéricos es que todas las ocasiones geradas iban al cuerpo del portero albiceleste, que sin tener que esforzarse tanto resolvía todo.

​Entraron Medina y Simeone y salieron De Paul y Romero, otra prueba más de la apuesta argentina de ir por el tiempo extra y, si era necesario, los penaltis. El rival, con su errática definición, le daba confianza a Scaloni para esa apuesta.

​​Lo intentaban Cubarsí, Williams que ahora sí hacía volar al Dibu, y Ferrán en una defectuosa definición cuando aparecía libre y se iba acabando el tiempo regular sin que Argentina tuviera un solo acercamiento al arco rival. Insólito. Pero no era necesariamente mala señal: poco se había desgastado y tenía más ahorro para ir a un alargue.

​​Pero un detalle dañó el plan de Scaloni: sobre el final del tiempo regular vino una falta descalificadora de Enzo contra Cubarsí que dejó a su equipo con diez con el tiempo extra a punto de decretarse. Vendría un tiro libre frontal de Yamal y volaba Martínez cuando iba para adentro y ya era la gran figura. Pitazo y era el alivio que anhelaba Argentina para acomodar sus piezas.

El tiempo extra: otro partido

Como se esperaba, España arreciaba su ataque y el pase de Pedri iba a la cabeza de Williams, quien hacía que el Dibu la manoteara abajo en una increíble reacción. Y venía la gran polémica y es la jugada de gol que se anuló, a los 90+5, de Williams, cuando veían una falta completamente muy discutida, que el VAR, con el colombiano Nicolás Gallo, no modificaba.

​Una más tenía Merino perdonando en el cabezazo cruzado con el Dibu vencido y se calentaba el partido tras un choque de Cucurella y Simeone que no cobraban, mientras arrancaba un último envión argentino con Tagliafico agotado y los suyos pidiéndole aguantar porque no había más cambios.

​​Hasta que un acto de justicia se instaló en el marcador: a los 106 minutos, el nuevo arrancón de España terminó con un cabezazo hacia atrás de Williams y una aparición letal de Ferrán para rematar desde atrás, por encima de los brazos de Martínez, el que había traído a su equipo hasta aquí con sus atajadas. ¡Golazo!

Y esta vez la reacción rápida y furiosa de los argentinos no llegó, o más bien llegó a medias. Fue una ocasión de Tagliafico en un tiro libre y poco más. Con diez y pagando el costo de tantos alargues, el corazón ya no dio más y el tiempo se agotó en favor de la causa española.

​Adiós a Messi y su legendaria marca en los Mundiales, adiós a la ilusión del bicampeonato y el aroma de hazaña. ¡Saludos al nuevo campeón del mundo! ¡Enhorabuena a una generación de oro que reina en Europa y ahora en el mundo! Fue favorito desde el día uno, más allá del tropiezo contra Cabo Verde, y el fútbol hizo justicia con su propuesta y su ambición. Es la reivindicación del fútbol de antaño, el del toque más allá del físico. ¡Aplausos al nuevo rey!

El camino de la Albiceleste

La Albiceleste se clasificó a la gran final de la Copa Mundial de la FIFA 2026 luego de vencer el 15 de julio por 2-1 a Inglaterra en una semifinal de alto voltaje, en la que remontó el marcador para confirmar que atraviesa una de las épocas más exitosas de su historia bajo el mando de Lionel Scaloni.

El vigente campeón del mundo ha construido una campaña de autoridad y carácter. Dominó con claridad la fase de grupos y, aunque sufrió en todas las rondas de eliminación directa, siempre encontró respuestas para avanzar. Ahora buscará el bicampeonato mundial frente a España, en una final entre dos de las selecciones más sólidas del torneo.

La Albiceleste terminó como líder invicta del grupo J tras ganar sus tres compromisos: derrotó 3-0 a Argelia, superó 2-0 a Austria y cerró la primera fase con un triunfo 3-1 sobre Jordania. En esa ronda sumó nueve puntos, anotó ocho goles y apenas recibió uno.

En los dieciseisavos de final sufrió más de la cuenta frente a Cabo Verde, pero logró imponerse 3-2 en el tiempo extra gracias a los goles de Lionel Messi, Lautaro Martínez y un autogol de Diney. Después, en octavos de final, derrotó 3-2 a Egipto con anotaciones de Cristian Romero, Lionel Messi y Enzo Fernández.

Los cuartos de final volvieron a exigir al máximo al conjunto de Scaloni. Tras otra prórroga, venció 3-1 a Suiza con goles de Alexis Mac Allister, Julián Álvarez y Lautaro Martínez. Finalmente, en semifinales, protagonizó una épica remontada para derrotar 2-1 a Inglaterra con tantos de Enzo Fernández y Lautaro Martínez, asegurando así un lugar en la gran final del Mundial.

Argentina llega a la final con una campaña impecable: siete partidos disputados y siete victorias, para un rendimiento perfecto del 100 %. Además, acumula 19 goles a favor, el registro ofensivo más alto del torneo junto con España, y ha recibido siete tantos.

La nómina sudamericana

En el apartado individual, Lionel Messi lidera la tabla de goleadores del equipo con ocho anotaciones. Lo siguen Lautaro Martínez, con tres; Enzo Fernández, con dos; mientras que Julián Álvarez, Giovani Lo Celso, Alexis Mac Allister, Lisandro Martínez y Cristian Romero completan la lista con un gol cada uno.

La base del equipo también refleja la confianza de Lionel Scaloni en una columna vertebral consolidada. Emiliano ‘Dibu’ Martínez es el único futbolista que ha disputado los 690 minutos del campeonato. Detrás aparecen Alexis Mac Allister (631), Lionel Messi (621), Lisandro Martínez (582), Enzo Fernández (571), Cristian Romero (543), Julián Álvarez (503) y Lautaro Martínez (313), todos protagonistas del recorrido que tiene a Argentina nuevamente a un partido de conquistar la Copa del Mundo.

La trayectoria española

España confirmó su candidatura al título y se convirtió en la primera finalista del Mundial 2026 tras derrotar 2-0 a Francia en semifinales. El equipo dirigido por Luis de la Fuente mantuvo una campaña sobresaliente, marcada por la solidez defensiva, el equilibrio colectivo y la eficacia ofensiva.

La selección española cerró una fase de grupos impecable en la zona H. Debutó con un empate sin goles frente a Cabo Verde y luego goleó 4-0 a Arabia Saudita, con doblete de Mikel Oyarzabal, un tanto de Lamine Yamal y otro en propia puerta de Hassan Al Tambakti. En la última jornada superó 1-0 a Uruguay gracias a un gol de Álex Baena, resultados que le permitieron avanzar como líder invicto, con cinco goles a favor y ninguno en contra.

En la fase de eliminación directa, España elevó aún más su nivel. En dieciseisavos de final venció con autoridad 3-0 a Austria, con dos anotaciones de Oyarzabal y una de Pedro Porro. Después eliminó a Portugal en octavos de final gracias a un gol de Mikel Merino y, en cuartos, dejó en el camino a Bélgica con triunfo 2-1, gracias a los tantos de Fabián Ruiz y nuevamente Merino. El descuento de Charles De Ketelaere representó el único gol recibido por los españoles en todo el torneo.

Ya en semifinales, La Roja ratificó su condición de favorita al imponerse 2-0 sobre Francia con anotaciones de Mikel Oyarzabal y Pedro Porro, resultado que le aseguró el boleto a la gran final del campeonato.

Cifras ibéricas

El balance de España es contundente: siete partidos disputados, seis victorias y un empate, con 13 goles anotados y apenas uno recibido, registro que la convierte en la selección con la mejor defensa del Mundial 2026.

En el plano individual, Mikel Oyarzabal ha sido la gran figura ofensiva del equipo al sumar cinco goles. Lo siguen Mikel Merino y Pedro Porro, con dos tantos cada uno, mientras que Álex Baena, Fabián Ruiz y Lamine Yamal completan la lista de anotadores con una conquista.

La regularidad también ha sido una de las fortalezas de España. Unai Simón, Aymeric Laporte, Pau Cubarsí y Marc Cucurella han disputado los 630 minutos del torneo. Rodri (627), Oyarzabal (545), Lamine Yamal (497), Pedri (445), Dani Olmo (421), Fabián Ruiz (262), Ferrán Torres (230) y Mikel Merino (155) también han tenido participación en los siete compromisos, consolidando una base que ahora buscará cerrar con el título una campaña que ya figura entre las más sólidas del Mundial 2026.

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