En medio de un ambiente cargado de expectativa y tensión, el cierre del escrutinio para la Cámara de Representantes por el departamento de Nariño estuvo marcado por un resultado ajustado que mantuvo en vilo a campañas, autoridades electorales y ciudadanía. Tras varios días de conteo y revisión de votos, finalmente se confirmó que el Pacto Histórico logró quedarse con la tercera curul en disputa, gracias a la votación alcanzada por Chistian Hosep Palacios.
El desenlace fue especialmente dramático debido a la estrecha diferencia frente al candidato del Partido Liberal Colombiano, Julio Aníbal Álvarez, quien durante buena parte del proceso aparecía con posibilidades reales de obtener el escaño. Sin embargo, en la etapa final del escrutinio, los votos favorecieron a Palacios, inclinando definitivamente la balanza a favor del Pacto Histórico.
Redefine representación
Este resultado no solo redefine la representación política de Nariño en el Congreso, sino que también evidencia la creciente consolidación de fuerzas alternativas en el departamento. La jornada de conteo estuvo acompañada por reclamaciones, revisiones de formularios y vigilancia estricta por parte de testigos electorales, lo que contribuyó a aumentar la percepción de incertidumbre hasta el último momento.
Con la confirmación oficial, la Cámara de Representantes por Nariño queda integrada por cinco figuras que reflejan una diversidad política significativa. Por el movimiento Avancemos Nariño, llega Alejandra Abasolo, mientras que también obtiene curul Carlos Alberto Pantoja, ampliamente reconocido en el departamento por su cercanía con las comunidades.
Presencia mayoritaria
Por su parte, el Pacto Histórico consolida una presencia mayoritaria con tres representantes: Erick Velasco, quien repite en el cargo y se convierte en el único congresista de la delegación que logra mantenerse; Rosita Guerra, y el ya mencionado Chistean Hosep Palacios, cuya victoria fue decisiva en este proceso.
Analistas políticos coinciden en que este resultado marca un punto de inflexión en la dinámica electoral de Nariño. La obtención de tres curules por parte del Pacto Histórico refleja un respaldo importante a sus propuestas, al tiempo que plantea nuevos retos en términos de gobernabilidad, articulación regional y cumplimiento de expectativas ciudadanas.
El único reelegido
El caso de Erick Velasco resulta particularmente relevante, no solo por su reelección, sino también porque su continuidad podría facilitar la gestión de proyectos en curso y la interlocución con el Gobierno Nacional. Su experiencia legislativa será clave en un equipo que, en su mayoría, llega por primera vez al Congreso.
Desde distintos sectores se ha insistido en la necesidad de que esta nueva representación actúe de manera coordinada y eficiente para responder a las principales problemáticas del departamento, entre ellas el desarrollo rural, la seguridad, la infraestructura y la generación de empleo. La ciudadanía, por su parte, espera que más allá de las diferencias políticas, los representantes trabajen de forma articulada en beneficio de Nariño.
Panorama definido
El dramático final del escrutinio deja también lecciones sobre la importancia de la transparencia electoral y la participación activa de los actores políticos en la vigilancia del proceso. Aunque hubo momentos de incertidumbre, las autoridades lograron entregar un resultado definitivo que ahora da paso a una nueva etapa.
Con el panorama ya definido, todas las miradas están puestas en la gestión que adelantará esta nueva Cámara de Representantes por Nariño, en la que se espera un trabajo comprometido, eficiente y enfocado en las verdaderas necesidades del territorio.



