Escocia sale humillada de Miami y su sueño mundialista pende de un hilo
La noche del Tartan Army en el Hard Rock Stadium terminó siendo una pesadilla. Escocia regaló el partido desde los primeros minutos con errores defensivos imperdonables en la salida de balón que Brasil supo castigar sin piedad. McKenna primero y Hendry después protagonizaron las pérdidas que le entregaron el partido a Vinicius Jr. en bandeja, y el equipo de Steve Clarke nunca pudo recuperarse anímicamente de un inicio tan desastroso. La mayor ocasión escocesa en todo el partido fue un centro de Tierney que McTominay no pudo conectar al minuto 72, un dato que resume la impotencia ofensiva del conjunto británico.
Lo más doloroso es que Escocia llegaba a Miami con vida y con tres puntos, soñando con hacer historia y superar por primera vez una fase de grupos en sus ocho participaciones mundialistas. En cambio, se va con dos derrotas y la incertidumbre de esperar que sus 3 puntos les alcancen como uno de los mejores terceros del torneo, algo que está lejos de estar garantizado. Una actuación tímida que decepcionó a miles de aficionados del Tartan Army que viajaron hasta Florida con la ilusión de vivir algo histórico.


