El tenista australiano Nick Kyrgios atraviesa uno de los momentos más polémicos de su carrera. El jugador fue suspendido provisionalmente después de dar positivo por benzoilecgonina, un metabolito de la cocaína, en un control antidopaje realizado durante un torneo ATP 250 en Mallorca.
La muestra fue tomada el 22 de junio de 2026 y posteriormente un laboratorio acreditado confirmó el resultado. La suspensión comenzó el 4 de agosto y le impide participar en eventos profesionales de tenis mientras se desarrolla el proceso.
Kyrgios, de 31 años, reconoció públicamente el resultado y asumió la responsabilidad. El australiano calificó lo ocurrido como un grave error y pidió disculpas a sus seguidores, familiares, patrocinadores y, especialmente, a los jóvenes que lo consideran un referente.
El tenista también explicó que en los últimos años ha enfrentado importantes dificultades físicas y emocionales debido a sus constantes lesiones y a la incertidumbre sobre el futuro de su carrera. En 2026 apenas había disputado algunos partidos y su regreso a la competición había estado marcado por problemas físicos.
La situación resulta especialmente llamativa por el historial de Kyrgios en relación con el dopaje. En el pasado, el australiano había sido muy crítico con otros tenistas involucrados en casos relacionados con sustancias prohibidas.
Por ahora, la suspensión es provisional, por lo que todavía debe determinarse la sanción definitiva. Kyrgios ha decidido no apelar y anunció que se alejará durante un tiempo de las redes sociales y de la vida pública para concentrarse en su recuperación personal.


