Una fuerte polémica sacude al fútbol profesional colombiano tras conocerse denuncias sobre presuntos pagos irregulares para obtener designaciones arbitrales en partidos oficiales. Las acusaciones han generado inquietud entre clubes, aficionados y dirigentes, en medio de cuestionamientos recurrentes al desempeño de los jueces en el campeonato local.
La denuncia fue expuesta públicamente por el exárbitro Wilmer Barahona, quien aseguró haber recibido el testimonio de un árbitro en actividad sobre la existencia de supuestos “peajes” para ser designado en encuentros del torneo profesional. Según lo señalado, algunos colegiados estarían realizando pagos a personas vinculadas con la estructura arbitral para garantizar su presencia en determinados partidos.
En medio de las acusaciones ha sido mencionado Ímer Machado, integrante de la Comisión Arbitral de la Federación Colombiana de Fútbol. No obstante, hasta el momento no existe una decisión oficial que confirme las denuncias, ni un pronunciamiento concluyente de las autoridades deportivas sobre la veracidad de los señalamientos.
De acuerdo con lo expuesto públicamente, la fuente que habría entregado la información prefirió mantenerse en reserva por temor a posibles represalias dentro del gremio arbitral. Las acusaciones hablan de consignaciones de dinero como parte de un supuesto mecanismo irregular, aunque estos hechos deberán ser investigados por las instancias competentes para establecer responsabilidades.
El caso ha reavivado el debate sobre la transparencia en el arbitraje del fútbol colombiano y la necesidad de fortalecer los mecanismos de control y supervisión. En las próximas semanas se espera que los organismos disciplinarios y directivos del balompié nacional aclaren la situación y determinen si existen méritos para abrir investigaciones formales.



