La tensión internacional continúa aumentando tras una nueva escalada militar entre Irán, Israel y Estados Unidos, un conflicto que ya genera efectos en la economía mundial, el transporte aéreo y la seguridad energética.
En las últimas horas, Irán lanzó una nueva oleada de misiles contra territorio israelí, lo que activó sistemas de defensa y obligó a millones de personas a refugiarse en búnkeres. Israel respondió con ataques aéreos contra objetivos en Teherán y otras zonas estratégicas del país.
El enfrentamiento, que ya entra en su sexta jornada, ha provocado también incidentes en otros puntos de la región. Autoridades informaron de ataques con drones en zonas cercanas a Azerbaiyán y nuevos bombardeos en Líbano, lo que evidencia el riesgo de que la crisis se extienda a más países.
Además, la Guardia Revolucionaria iraní afirmó haber atacado un petrolero estadounidense en el golfo Pérsico y aseguró tener control sobre el estratégico estrecho de Ormuz, una vía clave por donde transita gran parte del petróleo mundial.
Expertos advierten que la situación podría afectar la estabilidad económica global debido al alza en los precios de la energía y las interrupciones en las cadenas de suministro. El Fondo Monetario Internacional ya alertó sobre posibles repercusiones en los mercados internacionales si el conflicto continúa escalando.
Mientras tanto, varios países evalúan su postura frente al conflicto. El primer ministro de Canadá señaló que no se puede descartar una eventual participación militar, aunque reiteró la importancia de buscar soluciones diplomáticas



