El movimiento de Madres de los Falsos Positivos (MAFAPO) rechazó con dureza la propuesta de que Álvaro Uribe Vélez sea ministro de Defensa en un eventual gobierno de Paloma Valencia, posible candidata presidencial del Centro Democrático. A través de un pronunciamiento público, la organización calificó esa idea como una “burla” para las víctimas de ejecuciones extrajudiciales y una grave falta de respeto hacia las familias que durante años han buscado verdad y justicia.
MAFAPO también cuestionó la posibilidad de que Uribe continúe influyendo políticamente “a través de otra persona”, en referencia a Paloma Valencia, señalando que eso significaría revictimizar a quienes sufrieron por los crímenes conocidos como “falsos positivos”. Estas ejecuciones consistieron en asesinatos de civiles cometidos por miembros del Ejército, quienes luego los presentaban falsamente como guerrilleros muertos en combate para mostrar resultados operacionales.
La organización contradijo además al congresista Miguel Polo Polo, quien ha minimizado o negado la existencia de estos hechos, afirmando que se trata de una realidad ampliamente documentada en Colombia por organismos judiciales y de derechos humanos. Las madres insistieron en que no se puede desconocer el dolor de cientos de familias afectadas.
MAFAPO recordó que muchos de sus hijos fueron desaparecidos, asesinados y luego presentados como combatientes caídos, por lo que consideran inaceptable cualquier intento de exaltar políticamente a figuras relacionadas con ese periodo. Según la organización, las víctimas no pueden seguir soportando discursos que ignoren su sufrimiento o que resten gravedad a lo ocurrido.
El artículo también recuerda que MAFAPO nació en 2010 como una asociación de madres y familiares de víctimas de asesinatos ilegítimos cometidos entre 2006 y 2009, durante el gobierno de Uribe. Desde entonces han trabajado por la memoria, la justicia, la reparación y la lucha contra la impunidad. En 2012 recibieron el premio Constructoras de Paz por su labor.
Además, la organización ha tenido un papel importante ante la Jurisdicción Especial para la Paz, aportando testimonios e informes clave en las investigaciones sobre estos crímenes. También se menciona que la JEP elevó a 7.837 la cifra documentada de víctimas de falsos positivos, lo que refuerza la magnitud del caso y la importancia de los reclamos de las madres.




